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Maternidad, TÚ DECIDES CUÁNDO

Maternidad, TÚ DECIDES CUÁNDO
El desarrollo de una carrera profesional, los motivos económicos o la dificultad para encontrar una pareja estable son algunas de las causas que han llevado a retrasar la edad de maternidad en las mujeres españolas una media de 10 años desde la década de los 90.

 

El riesgo de la preservación de la fertilidad es mínimo, ya que se trata de técnicas de reproducción asistida habituales y comunes.

La generación de nuestras madres iba más adelantada que la nuestra en este sentido, aunque también es cierto que algunas prioridades eran diferentes.

El único “problema” que nos encontramos las mujeres de hoy en día con respecto a nuestras predecesoras es que el reloj biológico sigue avanzando aunque los hábitos sociales sean distintos.

Por suerte, los profesionales nos ofrecen una solución con enormes garantías para ser madres en el momento que consideremos adecuado, eso sí, hay algo importante que de debemos saber, ¡sigue leyendo!


La preservación de la fertilidad

Aunque muchas hemos oído hablar de la congelación de óvulos, ¿sabemos realmente en qué consiste la preservación de la fertilidad y la oportunidad que nos ofrece? Los expertos en fertilidad y reproducción asistida de Quirón salud Zaragoza nos lo cuentan.

La preservación de la fertilidad consiste en guardar los gametos (óvulos o espermatozoides) cuando estos conservan toda su capacidad reproductiva. Por eso, se obtienen en una etapa fértil del hombre o la mujer para poder ser utilizados en un futuro para producir una gestación, cuando la fertilidad haya podido verse disminuida por la edad o por motivos médicos.


Ventajas

La principal ventaja para la mujer es clara: mediante la preservación de la fertilidad se puede retrasar el momento de ser madres sin sacrificar la calidad de los óvulos y, por tanto, el éxito de la gestación. Y es que, a partir de los 35 años la calidad de los óvulos disminuye notablemente.

Dependiendo del motivo que nos lleve a optar por esta alternativa encontraremos más ventajas: en el ámbito social, permite adaptar el momento de la maternidad a la etapa más adecuada y, por tanto, mujeres volcarse en su desarrollo profesional y/o social durante su etapa fértil sin la presión del reloj biológico.

En cuanto a aspectos médicos, las mujeres que deben someterse a procesos quirúrgicos o tratamientos contra determinadas enfermedades, la preservación de óvulos les permitirá ser madres cuando estén recuperadas y sin ningún tipo de secuelas.

Esta opción permite una gestación cuando el aparato reproductor del individuo no es capaz de generarla manteniendo los gametos propios y, por tanto el material genético de los progenitores.


Mejor antes de los 30

Aunque cualquier mujer puede preservar su fertilidad, los expertos insisten en que es mejor hacerlo cuanto antes. La razón es que la calidad de los óvulos se reduce a partir de los 35 años y esto puede perjudicar las opciones de fecundación a posteriori.

Así, lo deseable es realizar la preservación antes de los 30 años – hay mejores resultados en recién nacidos con menor coste de estímulo y ciclos–, y por tanto, que las mujeres sanas conozcan estas opciones desde edades tempranas y puedan decidir antes de que sea demasiado tarde. Del mismo modo, es especialmente importante que las mujeres diagnosticadas de una enfermedad cuyos tratamientos puedan mermar su capacidad reproductora conozcan esta información.

Menos de dos semanas de tratamiento

En primer lugar, se realiza una estimulación ovárica mediante hormonas para potenciar el funcionamiento de los ovarios y la producción de varios óvulos. Este proceso suele durar entre 10 y 12 días y, una vez estimulados los ovarios, se procede a la extracción de los óvulos mediante una sonda ecográfica trasvaginal. Esta parte se realiza bajo sedación, dura unos 10-15 minutos y no requiere hospitalización.

En el caso de pacientes oncológicas sensibles a las hormonas, la estimulación ovárica se realiza con inhibidores de la aromatasa, lo que permite realizar el proceso sin riesgo de reactivar la enfermedad.

Una vez obtenidos los óvulos se criopreservan y almacenan en recipientes especiales de nitrógeno líquido que se mantienen perfectas condiciones hasta su uso posterior.

«Aunque cualquier mujer puede preservar su fertilidad, los expertos insisten en que es mejor hacerlo cuanto antes»

Mínimo riesgo

El riesgo de la preservación de la fertilidad es mínimo, ya que se trata de técnicas de reproducción asistida habituales y comunes en los centros especializados llevadas a cabo por expertos dedicados exclusivamente a la fertilidad.
Únicamente en el caso de mujeres con problemas oncológicos se debe ajustar el tratamiento de estimulación ovárica con medicamentos que no sean perjudiciales para su enfermedad.

Además, cuando se lleva a cabo por un equipo médico acreditado dentro de unidades multidisciplinares organizadas que ofrecen un servicio integral a la salud de la mujer, los beneficios superan ampliamente los riesgos.
www.quironsalud.es

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