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MENOS KILOS, MÁS VIDA

MENOS KILOS, MÁS VIDA

Doctor Solano. Jefe de Servicio de la Unidad de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirónsalud Zaragoza

Pronto se cumplirá un año de la intervención que cambió la vida de Cristina. Con tan solo 30 años decidió someterse a un bypass gástrico porque nada funcionaba contra su sobrepeso.

La práctica de deporte, la inversión y el sacrificio de una dieta detrás de otra no solo no daba ningún resultado, sino que el efecto rebote cada vez afectaba más a su motivación y a su estado de ánimo.

Hacer siempre las fotos en lugar de salir en ellas, evitar actividades físicas en grupo para no quedarse la última, taparse siempre con un pareo en la playa o en la piscina, huir de cualquier situación que dirija la atención hacia el cuerpo… Son sensaciones que muchas personas con sobrepeso conocen bien, y no son solo mujeres.

Según la última Encuesta Nacional de Salud publicada, en Aragón el 40% de las mujeres tienen exceso de peso, mientras que, en los hombres, la cifra aumenta hasta el 60%.

Cristina no tenía ningún problema, practicaba deporte habitualmente y sus analíticas reflejaban que todo estaba bien; sin embargo, ese sobrepeso podía derivar en otras enfermedades como diabetes, hipertensión, hiperlipemias, problemas cardiorrespiratorios e incluso algunos tipos de cáncer que, a medio y largo plazo, sí podían afectar a su estado de salud de manera más seria. Y es que, la obesidad no es solamente una cuestión física y estética, el sobrepeso es un tema de salud con un componente psicológico importante.

“Cuando llegas a un punto en el que el ejercicio y la dieta no ofrecen ningún resultado, ya no solamente es cuestión de salud, es cuestión de perspectiva de la vida” (Cristina Giménez, paciente intervenida de bypass gástrico por el doctor Solano).

Por suerte, la solución para Cristina tenía nombre y apellido: el doctor Jorge Solano, nombrado por la revista Forbes como uno de los mejores cirujanos de la sanidad española, ha sido el artífice de la transformación de esta joven.

El doctor Solano, jefe de Servicio de la Unidad de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirónsalud Zaragoza, es experto en cirugía de diabetes y cirugía de obesidad.

Con más de 1.500 pacientes intervenidos con éxito, busca, junto a su equipo, “hacerlo cada vez mejor y estandarizar este tipo de operaciones para mejorar la salud y estilo de vida del paciente”, sin olvidar que la misma técnica no vale para todos los pacientes y que se debe adaptar a cada caso.

LA CIRUGÍA
La cirugía de obesidad ha evolucionado radicalmente en los últimos tiempos: era una cirugía abierta de alto riesgo, con intervenciones de varias horas de duración y largas estancias hospitalarias, ingreso en la uci y altos niveles de complicaciones y de mortalidad.

Hasta hace tan solo 10 años era impensable que un paciente fuera operado de una reducción de estómago mediante cirugía laparoscópica mínimamente invasiva, en menos de una hora, que a las 10 horas de la intervención pudiera ingerir líquidos por boca sin necesidad de goteros, y a las 12-48 horas abandonase el hospital. La evolución de la técnica no solamente ofrece mejores resultados, sino que facilita mucho la recuperación del paciente.

BYPASS GÁSTRICO
El caso de Cristina era una obesidad mórbida sin apenas comorbilidades asociadas, por lo que el objetivo principal de la operación era la pérdida de peso.

En esta intervención, realizada mediante laparoscopia, se practica una reducción de estómago y un cortocircuito intestinal para conseguir, por un lado, que coma menos, y, por otro, que parte de la comida no se absorba, que es lo que realmente garantiza los resultados a largo plazo.

En este tipo de operaciones, normalmente, la pérdida de peso es del 85-95% del sobrepeso del paciente en un año. Los primeros 6 meses suelen perder el 70-75% y los siguientes 6 meses la curva se estabiliza.

«La constancia y disciplina han sido claves en el proceso de adaptación de la paciente a la dieta: Evitar los dulces, el alcohol, los frutos secos y los refrescos azucarados es esencial».

RESULTADOS POSITIVOS
Pasados 6 meses de la operación, Cristina había perdido 32 kilos –dos terceras partes de su sobrepeso– y retomado la actividad deportiva. Sus sensaciones, tanto físicas como anímicas son desde entonces muy, muy positivas: “me encuentro muy bien física y personalmente; estoy muy a gusto conmigo misma, que era algo que también quería conseguir con la operación, sentirme mejor psicológicamente”.

“La constancia y disciplina han sido claves en el proceso de adaptación de la paciente a la dieta: evitar los dulces, el alcohol, los frutos secos y los refrescos azucarados es esencial, ya que estos alimentos se absorben por el organismo y aportan un índice calórico igual que si no estuviera operada”, explica el doctor Solano.

A día de hoy han pasado 10 meses desde la intervención y Cristina ha perdido 41kg. Los resultados son muy optimistas y probablemente llegará a superar la cifra estimada de pérdida de peso previa a la intervención, además, su vida ha mejorado notablemente.

www.quironsalud.es

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