Con más de dos décadas de trayectoria en la moda internacional, Almudena Fernández ha sido imagen de firmas legendarias como Hermès, Cartier, Carolina Herrera o Givenchy. Pero más allá de su éxito en las pasarelas, la modelo zamorana, madrileña de adopción, ha construído un camino comprometido con la sostenibilidad, la educación medioambiental y la inclusión social.
Desde Nueva York —su hogar desde hace más de 17 años—, combina su carrera con su labor como fundadora de la ONG Kind Surf, Embajadora Global de Laureus Sport for Good y Oceana, demostrando que la belleza y el propósito pueden ir de la mano.

Bolero rojo de Tot_Hom Barcelona / Pantalón blanco de Armani Couture
Tu trayectoria en la moda ha sido meteórica: más de 20 años protagonizando portadas y campañas internacionales. ¿Cómo ves ahora la evolución de esta industria?
Mi trayectoria en la moda ha sido una mezcla de aprendizaje y adaptación. Cuando empecé, la industria era diferente, maravillosa, pero quizás más rígida en cuanto a las expectativas de las modelos. Hoy en día veo una industria más abierta, que celebra la diversidad y la inclusión, y donde las mujeres de todas las edades, tamaños y orígenes tienen una plataforma para brillar.
¿En qué proyectos trabajas actualmente?
Ahora estoy involucrada en varios proyectos con marcas que representan mis valores, como Tag Heuer, que, al igual que en mi ONG, ve en el deporte una herramienta poderosa para generar cambio positivo. Me emociona ver cómo la moda se está volviendo más sostenible y socialmente comprometida. Quiero seguir explorando colaboraciones que me permitan aprender y, al mismo tiempo, aportar algo positivo a la sociedad.

Kind Surf: olas que transforman vidas.
Eres fundadora y presidenta de Kind Surf, una ONG de surf para niños desfavorecidos, premiada con el Laureus de Honor. ¿Qué te inspiró a liderar este proyecto?
Kind Surf es una ONG de carácter socio-medioambiental dedicada a jóvenes con necesidades especiales. Utilizamos el surf y sus olas como herramienta de inclusión social y promovemos el respeto por la naturaleza. Además, realizamos limpiezas de playa y talleres medioambientales para concienciar sobre la importancia de cuidar el entorno que nos da tanta felicidad.
¿Qué es lo más bonito que te devuelve esta labor?
La sensación de poder ayudar y hacer felices a otras personas. No hay nada comparable.

Has sido nombrada Embajadora Global de Laureus. ¿Qué significa este reconocimiento para ti?
Ser Embajadora de Laureus es un honor. La fundación tiene un impacto increíble en la vida de jóvenes de todo el mundo, utilizando el deporte como herramienta de inclusión y desarrollo personal. Creo firmemente que el deporte construye puentes entre comunidades y crea oportunidades para quienes más lo necesitan.
Eres pionera en sostenibilidad dentro del mundo de la moda. ¿Cómo comenzó tu compromiso con el medio ambiente?
Cuando llegué a Nueva York hace dos décadas, la defensa del planeta se convirtió en una de mis prioridades.
Con el altavoz que me daba mi profesión, decidí pasar a la acción, repartiendo mi tiempo entre la moda y proyectos medioambientales. Así me convertí en embajadora de Oceana.org y de la organización de Al Gore, Climate Reality Project.
¿Por qué tu atención se centra especialmente en el océano?
Nuestro planeta es tres cuartas partes agua; los océanos son el verdadero pulmón del mundo. Sin embargo, son los más castigados por el ser humano. La pesca de arrastre, los vertidos industriales y los plásticos están destruyendo su biodiversidad. Sin el océano no existiríamos, por eso necesita nuestra ayuda.
Háblame de tu colaboración con Oceana.
Desde hace 12 años colaboro como Embajadora Internacional de Oceana, la mayor organización dedicada a la protección de los océanos. He participado en expediciones, como la del Golfo de México tras el mayor vertido de petróleo de la historia, y la de los Mares del Norte contra la sobrepesca. Han protegido más de un millón de millas cuadradas de océano, y es emocionante formar parte de ese cambio.

Look blanco y negro de Isabel Sanchis
Llevas más de 17 años viviendo en Nueva York. ¿Notas la tensión política en el día a día?
Vivir en Nueva York es una experiencia increíble. Es cierto que hay un clima político cargado, como en muchos lugares, pero lo que me enamora de la ciudad es su energía, su diversidad y cómo siempre está en constante evolución. Es un lugar donde las posibilidades son infinitas.
¿Quién ha sido la persona que más te ha influido en tu vida?
Mi madre y mi abuela, sin duda. Me enseñaron a ser resiliente, a trabajar por lo que quiero y, sobre todo, a creer en mí misma. Esas enseñanzas son la base de todo lo que soy.
Este número es el de Navidad. ¿Cómo sueles vivir estas fechas?
La Navidad es una época para estar con las personas que más quiero. Aunque aún no tengo planes concretos, me gusta aprovechar esas fechas para descansar y disfrutar de los pequeños momentos.
Un regalo para estas fiestas:
Estoy leyendo «Curando el Mundo» de Diego González Rivas, un libro que habla sobre el poder de la acción colectiva y la importancia de cambiar el mundo a través de iniciativas que mejoran la vida de los demás. Es una lectura inspiradora, perfecta para regalar y empezar 2026 con esperanza y propósito.

Vestido negro de Yolancris / Sandalias de tacón de Jimmy Choo
Almudena Fernández representa una nueva generación de mujeres que han sabido evolucionar más allá de las pasarelas. Comprometida, solidaria y profundamente conectada con la naturaleza, su mensaje es claro: la belleza más poderosa es la que genera impacto positivo.








