Tras conquistar al público de Dubái, Panamá y Bogotá, el restaurante italiano más animado de Madrid, vuelve a la carga con una propuesta gastronómica renovada.
Ubicado en el número noventa y seis de la madrileña calle de Velázquez, en pleno corazón del barrio de Salamanca, nada más cruzar su umbral, nos embriaga un animado ambiente circense con una espectacular puesta en escena y un cuidado proyecto de interiorismo, con tiovivo incluido, que nos adentra en una inolvidable velada que traspasa con creces los límites de lo puramente gastronómico.
Gastronomía y espectáculo confluyen en Arrogante para que cada visita sea única e irrepetible. Este ambicioso proyecto, de los fundadores de Salvaje World Restaurants, abrió sus puertas en 2022 y desde entonces no ha dejado de cosechar adeptos en la capital. Su cocina italiana de calidad, se complementa con una impresionante carta líquida protagonizada por su atrevida coctelería y un divertidísimo espectáculo que nos hace sentirnos partícipes de la auténtica Dolce Vita. Al frente de la sala, su director Rafael Serrano, se encarga de que disfrutemos de una inolvidable velada repleta de sorpresas donde nunca faltan los mejores sabores de Italia.
Nuestra velada en Arrogante comenzó con un riquísimo aperitivo de la casa que tomó forma en una llamativa tabla con mortadela trufada, focaccia recién horneada y aceitunas. Una agradable bienvenida que nos condujo a una original burrata e nocciola que preparan con una cremosísima burrata de ciento veinte gramos con pesto de tomate seco y avellanas tostadas.
Un entrante que resulta ideal para compartir y que dio paso a unos seductores spaghetti vongole que preparan con pasta fresca, unas formidables almejas de un considerable tamaño, vino blanco, ajo y AOVE. Su toque secreto viene con un suave punto de crema de anchoas que le aporta un acertado punch de sabor.

De las pizzas, probamos la de tartufo con crema de trufa y ricotta, portobellos salteados, stracciatella y avellanas. Un verdadero espectáculo, que disfrutamos de principio a fin, antes de aterrizar en el dulce momento del postre. Llegados a este momento de la velada, nos recomendaron probar el cannoli de ricotta y pistacho con helado de mascarpone. Un rotundo acierto que nos obligó a rebañar hasta la última cucharada, mientras disfrutábamos de su animado show circense repleto de música y color.
Arrogante nos sorprende con una carta renovada y un llamativo espacio donde confluyen gastronomía y espectáculo. Un restaurante versátil y siempre animado que se adapta a cualquier ocasión. Una animada comida en familia, una inolvidable cena romántica o una divertida velada con amigos… ¡En Arrogante el espectáculo y la diversión están siempre garantizados!


















