Hay vinos que se beben y vinos que se viven. Y luego están aquellos que, además, se celebran.
Así es BLUM by LAUS, el frizzante que ha conquistado el momento aperitivo, el tardeo improvisado y las mesas más desenfadadas, y que ahora amplía su universo con una nueva versión en blanco. Dos vinos, rosado y blanco, unidos por una misma filosofía: frescura, disfrute y una estética tan cuidada como irresistible.

Variedades de BLUM by LAUS: El dúo perfecto del Somontano
Tras el éxito del BLUM by LAUS rosado, elaborado con garnacha y convertido ya en un imprescindible para los amantes de los vinos ligeros y aromáticos, la bodega del Somontano da un paso más y lanza BLUM by LAUS blanco, un frizzante de garnacha blanca que mantiene la esencia de la casa y suma nuevos matices al conjunto. Ambos conviven ahora como dos caras de una misma floración, con la garnacha como protagonista absoluta.
BLUM by LAUS Rosado: Seducción y frutos rojos
El rosado es pura seducción visual desde el primer instante: un color rosa muy pálido, cristalino, con una burbuja fina y sugerente que anticipa lo que vendrá después. En nariz se muestra fresco e intenso, con recuerdos inmediatos a fresa, frambuesa, golosinas y frutos rojos recién recolectados, acompañados de una marcada presencia de carbónico que aporta vivacidad. En boca, la entrada es refrescante y envolvente, con una expresión frutal persistente que se alarga en un final elegante, largo y lleno de frescor. Un frizzante pensado para beber muy frío, alrededor de los 4 ºC, y disfrutar sin normas: solo, con hielo, con una rodaja de naranja o en formato cóctel. Su 11,5 % de alcohol lo convierte en el aliado perfecto para cualquier momento del día.
BLUM by LAUS Blanco: La nueva "golosina líquida" de Garnacha Blanca
El recién llegado BLUM by LAUS blanco comparte ese espíritu desenfadado y festivo, pero lo traduce en clave cítrica y floral. Elaborado con mosto flor de garnacha blanca, luce un color amarillo muy pálido con reflejos de limón verde. En nariz despliega aromas de fruta blanca, cítricos y flores, y en boca mantiene esa suavidad burbujeante que invita a repetir. Con solo 10º de alcohol, es una auténtica “golosina líquida” pensada para celebrar, compartir y acompañar desde un aperitivo informal hasta una comida ligera.
Un diseño con alma: La colaboración con Eva Armisén
Más allá del vino, BLUM by LAUS es también una experiencia estética. Ambas referencias mantienen la imagen de edición limitada creada por la artista Eva Armisén, una botella colorida, optimista y coleccionable que habla de naturaleza, alegría y explosión vital. Flores que estallan, igual que lo hace el vino al descorcharse, en un guiño directo al significado de su nombre: Blum, onomatopeya de bloom, florecer.
Con BLUM by LAUS rosado y blanco, la bodega firma una propuesta fresca, moderna y tremendamente actual. Dos frizzantes que no entienden de etiquetas rígidas ni de ocasiones cerradas. Porque a veces, el verdadero lujo está en abrir una botella fría, escuchar el “blum” del descorche… y dejarse llevar.








