Cabrón, la parrilla mexicana más rebelde que conquista Madrid

Sabor, brasa y actitud, en un rincón gastronómico que rompe esquemas en el barrio de Salamanca.

Madrid nunca se cansa de la comida mexicana, pero cuando un restaurante arranca su andadura con una personalidad arrolladora y una propuesta gastronómica atrevida, es imposible ignorarlo.

Así es Cabrón, un local que ha revolucionado la escena gastronómica de la capital con su enfoque irreverente y su dominio del fuego.

Ubicado en el número veinticuatro de la madrileña calle de Castelló, en pleno corazón del barrio de Salamanca, Cabrón no es solo un nombre con carácter, sino una verdadera declaración de intenciones. Aquí, la cocina mexicana se reinventa con una parrilla como protagonista y sabores intensos que rinden homenaje al noroeste de México.

Al mando de los fogones está el chef Nico Martos, discípulo del prestigioso Roberto Ruiz, que lleva la esencia de la brasa al siguiente nivel con tacos audaces, aguachiles refrescantes y un guacamole que despierta los sentidos. Todo ello, bajo la supervisión del empresario mexicano Santiago Castañeda, que ha querido apostar por un espacio que se aleja del tradicionalismo para ofrecer una experiencia desenfadada y canalla que garantiza el disfrute y los buenos momentos.

El ambiente del restaurante refuerza esa premisa con agradables luces tenues, una música envolvente y una barra donde el tequila, el mezcal y las chelas fluyen sin prisa. Un escenario perfecto para dejarse llevar y viajar a México sin salir de Madrid.

Nuestra experiencia en Cabrón comenzó con una exquisita selección de salsas artesanales que elevan cada bocado a otro nivel. La salsa roja molcajeteada, con su inconfundible textura rústica y un ligero toque ahumado, aporta profundidad al paladar. Los frijoles maneados con queso fresco ofrecen una cremosidad irresistible, mientras que la salsa macha añade el punto exacto de picante. Por otro lado, la frescura de la salsa verde equilibra la intensidad de la salsa de chile habanero, ideal para quienes disfrutan de sabores más atrevidos. 

Tras este festín de salsas mexicanas, nos deleitamos con el sorprendente guacamole con torreznos, una opción que resulta perfecta a modo de entrante. La cremosidad del aguacate se fusiona con la textura crujiente del chicharrón, y como toque especial, se sirven aparte unos dados de mango, permitiéndonos decidir si los incorporamos para añadir un matiz dulce adicional.

Continuamos con un refrescante aguachile negro de langostinos, donde el pepino, la cebolla morada y el aguacate se combinan en una armonía de frescura y sabor. También nos llamaron la atención los innovadores «coliflor bites» estilo Ensenada, cubiertos con un rebozado crujiente y acompañados de mayonesa de chipotle, con una lombarda encurtida que aporta el contraste ideal, sumando un acertado toque crujiente al plato.

Para los amantes de los sabores intensos, el Taco Cabrón es, sin duda, el protagonista. Un jugoso filete de res que sirven sobre una tortilla de trigo y que coronan con un crujiente de queso y cebollas salteadas, logrando un balance perfecto entre lo rústico y lo sofisticado.

Y para cerrar con broche de oro, no podíamos dejar de probar los postres caseros. Optamos por la irresistible cheesecake de cajeta, servida con salsa de cajeta y decorada con nueces. Su textura cremosa y dulzura equilibrada resaltan el inconfundible sabor de este caramelo mexicano, convirtiéndolo en una delicia para los paladares más golosos.

Si buscáis una experiencia gastronómica auténtica con un toque rebelde, Cabrón es, sin duda, vuestro destino. ¡La magia de Cabrón os espera con las puertas abiertas y los fogones encendidos!