Congost de Montrebei, trekking o kayak por las montañas más salvajes de Lleida

En la falda del pirineo catalán, en plena Sierra del Montsec, la naturaleza ha perfilado con el paso del tiempo uno de los paisajes más increíbles de la península Ibérica.

Texto y fotos: Sergi Reboredo

Como si hubiese sido cortado con un cuchillo, con una caída de vertical de más de 500 metros de altura. Esta sería la mejor descripción más acertada del congost de Montrebei, quizás el desfiladero más salvaje de los Pirineos catalanes.

El río noguera Ribagorzana, uno de los afluentes del Río Segre en margen derecho de la cuenca del río Ebro, divide en dos mitades, durante más de 100 kilómetros, cataluña de Aragón. Si bien sus aguas río arriba son ideales para la práctica del rafting, gracias a sus rápidos y corrientes; a su paso por la sierra de Motrebei la calma es la nota predominante, lo que contrasta con las agrestes paredes que la contienen delimitada al fondo del profundo y estrecho desfiladero formado por materiales calcáreos, cretácicos y jurásicos que perfilan su paisaje siguiendo la inexorable voluntad y capricho de su cauce.

Aguas abajo, a escasos kilómetros, se ubica la presa de canelles construida en 1960 y que supuso la separación física de las dos orillas al quedar sumergidos varios puentes que contactaban las dos orillas. Durante decenas de años los márgenes estuvieron incomunicados hasta que en el 2013 se habilitó un espectacular puente colgante metálico sobre las aguas turquesas transitado por excursionistas que se dirigen hacia Montfalcó a través de la GR-1. Este mágico sendero todavía es desconocido por muchos habitantes de cataluña y por supuesto por la mayoría de turistas foráneos, lo que favorece que no esté todavía masificado.

Todo comienza en el parking de la Masieta, el mejor lugar en el que dejar el coche si se llega temprano o se tiene reserva. Hay que poner sobre aviso que en la carretera LV-9124 que llega hasta la entrada está prohibido aparcar en ambos márgenes de la calzada. En el mismo parking hay un punto de información, así como baños y pequeño bar que únicamente funciona cuando el parking está abierto. Justo enfrente, a lo alto, se exhibe coqueta la Ermita de la Pertussa, clavada en la roca sobre la cima de una montaña a 574 metros de altura. según los habitantes de la zona, todo aquel que consiga dar la vuelta completa a sus paredes conseguirá cualquier favor celestial que desee.

El primer tramo, pasado el parking, transcurre paralelo al río siguiendo el mojón que marca la GR-1. Pronto se llega al primer puente metálico que cruza el río, el Puente colgante del Barranco del sant Jaume. Desde aquí algunos valientes osan con saltar al río para refrescarse, a pesar de la altura y del grado de peligrosidad que comporta.

Las vistas desde el puente son espectaculares, sobretodo cuando el sol está bajo. En las paredes contiguas el eco de nuestras voces resuena décimas de segundo más tarde. Una manta tupida de verde, gracias a los pinares y robledales, envuelve la zona rocosa. En el cielo sobrevuelan buitres, águilas reales y espectaculares quebrantahuesos.

Después de una suave pero paulatina subida, siguiendo el angosto camino, la senda se interna esculpida y labrada en la roca. Como si de un arañazo se tratara, una hendidura en la tosca pared perfila el sendero que transcurre siguiendo el cauce del río. Desde lo alto se divisan algunos kayaks de colores vistosos que rompen la monotonía de los tonos grisáceos y amarronados del veteado de las rocas. El camino, sin barandilla ni quitamiedos, no es apto para propensos a sufrir de vértigo ni para que los niños correteen sueltos apenas un par de metros de ancho, la distancia suficiente como para que un reducido grupo de personas pueda cruzarse sin problemas.

En algunos tramos, en los que la geografía lo permite, se ubican miradores y algunos bancos de madera ideales para hacer un receso o tomar espléndidas fotografías. Más adelante, a medio camino del desfiladero, se llega hasta un pequeño túnel provisto de una especie de terraza en la que algunos aprovechan para comerse el bocadillo o sacarse selfies con la garganta de fondo.

Aquí, las ceñidas paredes aprisionan el agua en un cauce de apenas 10 metros de ancho, aunque son apacibles y perfectas para surcarlas con un kayak. El desfiladero llega hasta un espléndido mirador desde el que se divisa la presa de canelles y el segundo puente colgante a lo lejos. El viento en este lugar se hace notar sobremanera en la cara y el cuerpo, y empuja con fuerza hacia la zona del desfiladero. El camino gira repentinamente a la izquierda y vuelve a abrirse atravesando una zona boscosa durante casi un kilómetro serpenteante en el que se asciende y desciende continuamente antes de llegar al segundo puente colgante.

A sendos lados del puente rojo que separa el Congost de Seguer se sitúan unos embarcaderos flotantes desde los que se inicia el recorrido de vuelta en kayak.

Algunos, aprovechan la plataforma para remojarse los pies o darse un chapuzón. Estamos en el lugar en el que se deja atrás el Pallars Jussà de lleida para internarse en la comarca ribagorzana de Huesca. desde aquí tenemos 1.45 h para volver al lugar de partida o bien comenzar a subir las pasarelas incrustadas junto a la roca en el camino natural de Montfalcó.

Estas escaleras de madera en zigzag están equipadas con barandillas, y después de un recorrido vertiginoso de ascenso, nos llevan hasta la cima de un risco inclinado desde el que se obtienen las mejores panorámicas de esta peculiar excursión por tierras ilerdenses en plena Sierra del Montsec.

CÓMO LLEGAR:

Desde Barcelona, el trayecto tiene una duración de 3h aproximadamente. Se toma la A-2 hasta desviarse dirección Balaguer en Tàrrega por la C-53. Después se continua dirección a Tremp. A unos 10km antes de llegar a Tremp, se debe tomar la carretera LV-9124 en Guàrdia de la noguera. desde allí, se continúa por una carretera de curvas unos 40 minutos hasta llegar al Parking de la Masieta. El parking está abierto de 7:30 a 20:00 en temporada alta y de 8:30 a 17:00 el resto del año. se puede reservar aparcamiento en vía web y su coste es de 5€ por vehículo.

CLIMA

Se puede visitar todo el año. En verano suele hacer mucho calor, por lo que se recomienda salir temprano y protegerse del sol con gorra y crema solar.

En invierno, sin embargo, suele hacer mucho frío, sobretodo en el tramo que avanza por el interior del desfiladero, ya que no toca demasiado el sol.

DÓNDE DORMIR

Hotel Terradets carretera Balaguer- Tremp, km 75 25631 Cellers, Lleida. www.hotelterradets.com

Ubicado junto al lago de Terradets, dispone de piscina al aire libre y solárium con vistas magníficas al lago y a la sierra del Montsec.

Las habitaciones y suites, modernas y cálidas, están decoradas con fotografías de lugares de interés de la zona. Todas cuentan con televisión de pantalla plana y conexión Wi-Fi gratuita, y algunas disponen de balcón con vistas al lago. Las suites incluyen zona de descanso con sofá cama.

DÓNDE COMER

Restaurant Casa Xalets carrer la font, 14 25691 Àger, lleida. Telf. 973 455 296. www.restaurantcasaxalets.com

Restaurante familiar situado en el centro de la población de Àger a los pies del Montsec. recetas tradicionales con un toque de creación.

MÁS INFORMACIÓN

Oficina de Turismo de Lleida:

www.aralleida.cat

 

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