En el corazón de Barajas acaba de abrir sus puertas El Bastardo. Un animado bar de tapas que apuesta por lo esencial, producto, brasas y buen ambiente.
Un espacio pequeño y acogedor, con una personalidad arrolladora, que logra engancharnos desde el primer momento. Y es que aquí no se viene solo a comer, sino a quedarse. Uno de esos sitios con un encanto especial, a los que llegamos con la idea de tomarnos una caña rápida y acabamos, casi sin darnos cuenta, compartiendo platos, risas y bonitos momentos que se acaban convirtiendo en recuerdos que nunca se olvidan. Porque El Bastardo tiene ese «algo» que convierte lo cotidiano en planazo.
La parrilla de carbón: el corazón de la propuesta
Si hay un elemento que define la esencia de El Bastardo es su parrilla de carbón. No es un detalle más, sino el verdadero alma del lugar. Ese fuego primitivo que transforma cada ingrediente en una versión más intensa, más sabrosa y más auténtica.
La carta gira en torno a tapas y platos pensados para compartir, donde las carnes de calidad encuentran en las brasas su mejor aliado. Todo está concebido para disfrutar sin reglas, porque en El Bastardo no hay protocolo, solo apetito y ganas de pasarlo bien.
Un ambiente urbano y una filosofía "sin normas"
Todo está concebido para disfrutar sin reglas, porque en El Bastardo no hay protocolo, solo apetito y ganas de pasarlo bien.
El ambiente acompaña con una estética muy acogedora que mezcla lo urbano con lo industrial y lo vintage. Elementos como el metal y la madera se combinan con una iluminación cálida que evoca el calor de la parrilla. Un entorno sumamente acogedor, que hace que el tiempo pase sin prisa, ya que El Bastardo no es solo un bar, sino un punto de encuentro. Un sitio donde una copa se transforma en una cena improvisada y la cena en una noche que no queremos que termine.
Lo que propone El Bastardo va más allá de lo puramente gastronómico y su filosofía nos adentra en una forma de entender el disfrute sin horarios rígidos, sin normas y con un punto canalla que hace que cada visita sea distinta.
La carta: sabores tradicionales con un toque actual
Su apetecible carta, apuesta por sabores reconocibles con un punto actual y mucha personalidad. Entre los entrantes destacan las patatas rotas crujientes con salsa brava y ali oli, que resultan perfectas para compartir, junto a unos irresistibles torreznos de Soria con patatas revolconas, que rinde un homenaje castizo con mucho sabor.
Entre sus seductores platos no pueden faltar las verduras con propuestas como las alcachofas en flor a la parrilla, salteadas con ajo y jamón, y los cogollos a la parrilla con vinagreta de mostaza, que resulta una opción ligera y saludable con ese inconfundible toque ahumado de la brasa.
Y para los amantes de la carne, el plato estrella es el entrecot a la parrilla con sazón de la casa y patatas rotas. Una apuesta segura que combina producto y sencillez bien entendida. De postre, recomendamos probar sus frutas asadas que son un verdadero espectáculo para el paladar.
En una ciudad donde siempre hay novedades, este nuevo local nos recuerda algo muy importante, y es que no hay nada mejor que volver a los orígenes. Buena comida, la magia de las brasas y buena compañía para coleccionar momentos inolvidables… ¡De esos que nos hacen volver antes de lo que teníamos previsto!








