Fotografías: Alba Giné
Hay viajes que se recuerdan por un paisaje, otros por el descanso… y algunos por lo que sucede en la mesa. Este mes de mayo, con los Valles Pasiegos en su mejor momento, Trastámara se convierte en el verdadero corazón del Palacio de la Helguera y en una razón en sí misma para poner rumbo a Cantabria.

Un diálogo culinario entre el Cantábrico y Perú
La primavera aquí se vive con calma: la huerta está en plena ebullición, los días se alargan y la exuberancia del verde de los prados cántabros lo envuelve todo. En ese contexto, la propuesta del restaurante Trastámara cobra todo el sentido. Una cocina que nace del entorno inmediato, del producto de kilómetro cero, y que se abre al mundo a través de una mirada personal y contemporánea.
Al frente de sus fogones está el chef peruano Renzo Orbegoso Hinojosa, que ha sabido construir un discurso propio entre dos territorios con identidad fuerte: el norte de España y Perú. En su cocina conviven el mar Cantábrico, la huerta pasiega y la despensa local con técnicas, acentos y matices que llegan del otro lado del océano.
El resultado no es una fusión forzada, sino algo mucho más natural: platos que parten de un producto reconocible —un pescado del Cantábrico, unas verduras recién recolectadas, un queso de la zona— y que se elevan con equilibrio, frescura y profundidad. Hay acidez, hay contraste, pero siempre al servicio del sabor. Todo fluye, todo tiene sentido.

Mayo en los Valles Pasiegos: El esplendor del producto de temporada
Mayo es, además, un momento especialmente interesante para descubrir esta propuesta. La huerta ofrece ahora sus mejores ingredientes y la cocina se vuelve más viva, más ligera, más conectada con el momento. Se nota en las creaciones del chef, pero también en la forma en la que se disfrutan: sin prisa, dejando que cada pase encuentre su tiempo.
Porque en este templo de la gastronomía no solo importa lo que se come, sino cómo se vive la experiencia. El servicio acompaña sin invadir, con cercanía y precisión, y los momentos se construyen desde un ritmo pausado que invita a alargar la comida, a disfrutar de la sobremesa, a desconectar.
Más que comer: Una experiencia de calma y lujo consciente
El entorno hace el resto. El restaurante se integra en el Palacio de la Helguera, un edificio del siglo XVII convertido en un elegante hotel boutique solo para adultos. Su interiorismo, lleno de piezas con historia, materiales nobles y una estética muy cuidada, refuerza esa sensación de estar en un lugar especial pero sin artificio.
En mayo, la luz entra suave por los ventanales y transforma el espacio a lo largo del día. Todo invita a quedarse un poco más: la mesa, la conversación, el paisaje al otro lado. Es una experiencia que va más allá de lo gastronómico y que conecta con una forma más consciente de viajar.


Un nuevo destino imprescindible en tu escapada a Cantabria
Trastámara también está contribuyendo a redefinir el atractivo de los Valles Pasiegos, sumando a su riqueza natural una propuesta gastronómica con identidad propia. A solo veinte minutos de Santander, se convierte en un destino accesible pero con carácter, perfecto tanto para una escapada como para una comida que merezca el desplazamiento.
En un momento en el que el lujo se entiende desde lo auténtico, lo cercano y lo bien hecho, Trastámara representa esa nueva forma de disfrutar: producto, origen, técnica y sensibilidad en equilibrio.
Este mes de mayo, hay muchas razones para viajar a Cantabria, pero una de las más claras se sirve en su mesa.
Restaurante Trastámara / Palacio de la Helguera
Palacio de la Helguera s/n, 39679 Las Presillas, Cantabria
T. 942 94 50 51








