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10 pistas para una escapada a Aranda del Duero

Capital de la Ribera y Ciudad Europea del Vino 2022, es un destino ideal para un viaje experiencial que aúna gastronomía, historia y patrimonio.

Asentada en un subsuelo plagado de antiguas e históricas bodegas –las que daban cobijo a sus afamados vinos de la DO Ribera del Duero–  Aranda de Duero conserva ese aire de villa medieval que atrapa al viajero.

Porque, además de seducirle por el paladar con el lechazo asado, su plato estrella, la localidad castellana ofrece atractivos patrimoniales vinculados a su historia que proponen un emocional viaje al pasado… ¡A la Edad Media!

Estas son 10 pistas imprescindibles para inhalar la más pura esencia arandina. 

La Plaza Mayor.

Auténtico corazón de Aranda de Duero, donde antaño se celebraban ferias y mercados. A sus edificios de la nobleza une los característicos soportales, un quiosco de música y –sobre el propio pavimento– una reproducción del plano de Aranda, el primer plano urbano en perspectiva realizado en España, que data de 1503 y cuyo original se encuentra en el Archivo General de Simancas (Valladolid).

Esta plaza alberga también el Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN), en un edificio con restos del siglo XVIII.

Forma parte de este Centro la Bodega de las Ánimas, que recrea diferentes escenas sobre la elaboración del vino.

Iglesia de Santa María la Real

Majestuoso templo gótico del siglo XV, construido sobre una anterior iglesia románica. A destacar en el exterior la espléndida portada retablo de su fachada principal gótico-isabelina, dedicada a la Virgen María y atribuida a Simón de Colonia.

Está enmarcada por dos bellos pináculos y en la parte inferior de los mismos, junto a los dos padres de la iglesia (San Ambrosio y San Agustín), ubicados a sus extremos, vemos las figuras de seis apóstoles.

Y en el interior, destacan la capilla de los Salazar, la escalera del coro (de estilo mudéjar) y el púlpito plateresco, de estructura hexagonal.

Otra de sus iglesias que no te puedes perder, la Iglesia de San Juan. De estilo gótico purista (siglo XIV), llama la atención su portada de arquivoltas apuntadas con un capitel corrido, sostenidos por capiteles, y una imagen de San Juan Bautista en el parteluz.

En su interior acoge la capilla de las Calderonas, con un bellísimo retablo renacentista.

Este templo alberga el Museo de Arte Sacro, con esculturas romanistas, orfebrería religiosa y dos audiovisuales.

 

 

Bodegas subterráneas

El subsuelo arandino está horadado por 7 kms de galerías excavadas entre los siglos XII y XVIII. Se encuentran a una profundidad aproximada de 10/12 metros, desde la Edad Media, para almacenar el vino de los cosecheros de la localidad.

En la actualidad se conservan 135 bodegas, algunas de las cuáles pueden visitarse.

Entre ellas, la citada de Las Ánimas o la de Don Carlos, una bodega medieval con visitas teatralizadas los sábados y con degustación de vino al finalizar.

Otro lugar que no puedes dejar de visitar, el Humilladero.

Se trata de un crucero soportado por cuatro columnas, ubicado en el camino de la ermita de la Virgen de las Viñas. Erigido en el siglo XVI, servía tradicionalmente para la oración de los transeúntes o de los labradores que salían al campo.

En su interior –con un precioso techo artesonado de madera– hay un magnífico alfarje mudéjar y las imágenes góticas de Cristo y la Virgen, representando el misterio de la Crucifixión.

Restaurantes-asadores

Calle Isilla y Plaza del Trigo

Al final enlaza con la Plaza del Trigo, que no solo luce la belleza de la arquitectura castellana del siglo XIX sino que cada año acoge los conciertos gratuitos del Festival Sonorama-Ribera, de música Indie.

Un sitio al que puedes visitar después de una buena comida en un asador, es la Casa de las Bolas.

Palacio del siglo XV donde según se cuenta residió la reina  Juana de Avis, esposa de Enrique IV, y también albergó a su cuñada, la reina Isabel La Católica.

En la actualidad acoge el Museo Félix Cañada, con una colección pictórica de obras realizadas entre los siglos XVII y XX –arte sacro, retratos, paisajes, escenas y naturaleza muerta– que el prestigioso ingeniero donó al Ayuntamiento de Aranda.

Puente Mayor

Puente medieval de estilo románico sobre el río Bañuelos –afluente del Duero– ubicado junto a la iglesia de San Juan y el Barrio de las Tenerías, así llamado por sus talleres donde se curtían y trabajaban las pieles.

Otro lugar con mucho encanto es Casa de las Bolas.

Palacio del siglo XV donde según se cuenta residió la reina  Juana de Avis, esposa de Enrique IV, y también albergó a su cuñada, la reina Isabel La Católica.

En la actualidad acoge el Museo Félix Cañada, con una colección pictórica de obras realizadas entre los siglos XVII y XX –arte sacro, retratos, paisajes, escenas y naturaleza muerta– que el prestigioso ingeniero donó al Ayuntamiento de Aranda.

Museo de la Alfarería y Cerámica.

Instalado en un edificio restaurado de dos plantas, rodeado de un patio exterior. La planta baja consta de dos salas comunicadas por un paso acristalado.

En una se exponen piezas de alfarería tradicional utilizadas en cocina, mesa, alcoba, transporte, almacenamiento y trabajos de  campo; la otra está reservada a exposiciones vinculadas a la alfarería y a los nuevos creadores ceramistas.

La planta superior acoge una exposición permanente sobre alfarería tradicional española, con piezas procedentes de Castilla y León y de otras comunidades autónomas.

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