«Fran Perea: ‘Hay momentos en los que desaparecer también es una forma de encontrarse’»

Foto: Andrés Domingo García

Durante años, Fran Perea ha convivido con muchas versiones de sí mismo. Algunas llevaban nombre propio, otras estaban escritas en un guion y muchas terminaron formando parte de la memoria colectiva de toda una generación.

Pero en «El hombre invisible», su nuevo trabajo, sucede algo distinto: el artista da un paso atrás para observar todo lo que esos personajes todavía tienen que decir.

El resultado es probablemente su proyecto más personal y también el más libre. Un disco donde la música y la interpretación dejan de caminar en paralelo para mezclarse sin pedir permiso. Hay pop emocional, escenas casi cinematográficas, recuerdos, contradicciones y una pregunta flotando todo el tiempo: cuánto hay de verdad en quien somos y cuánto en quien mostramos ser.

Antes de su parada en Zaragoza el próximo 23 de mayo en el Teatro de las Esquinas, hablamos con Fran Perea sobre identidad, escenarios, nostalgia y esa necesidad —cada vez más rara— de seguir creando desde un lugar honesto.

Fran Perea

Foto: Ana Mañez

Si este disco fuera un café contigo mismo, ¿sería más de introspección tranquila o de charla caótica con muchas voces alrededor?

De introspección tranquila, seguro. He afrontado la parte creativa con mucha calma. Eligiendo bien los personajes de los que quería hablar y teniendo muy claro el prisma desde el que abordar las canciones. Por supuesto, también ha habido momentos de crisis, pero si no los hay, no surge el reto de superación y libertad, tan necesario a la hora de crear.

El título habla de “ser invisible”, pero el proyecto es súper narrativo. ¿Qué parte de ti querías esconder… y cuál querías que por fin se viera más?

Bueno, me parecía muy interesante el concepto de invisibilidad. Es bastante poliédrico… Por un lado, cuando la obra, en este caso, una canción, está acabada y la compartes con el mundo, pertenece al mundo, deja de pertenecerte a ti y a veces, de hecho, te supera, te anula… Se vuelve colectiva y ahí, nosotros desaparecemos, los creadores, digo. Por otro lado, en la parte interpretativa, actoral, hay personajes que te fagocitan. La gente cree que eres como ese personaje, y no saben, ni quieren saber qué hay detrás. Tiene un prejuicio de lo que eres, de cómo vives, de cómo te sientes. Y la mayor parte de las veces es erróneo, claro. Yo quería contar una historia, la historia de mi vida, al fin y al cabo, ya que yo soy lo que soy, en gran parte, gracias a todas esas canciones y esos personajes: me definen. Si la gente quiere asomarse, ahí me tiene.

Fotos: Andrés Domingo García

Hay personajes de toda tu vida artística dentro del disco. ¿Te ha dado alguna vez la sensación de que alguno te está llevando la contraria?

Sí, alguno hay… No veo a Don Juan Tenorio muy en mi línea de pensamiento y valores.

Cuando escuchas el álbum entero, ¿te suena más a disco o a una especie de diario emocional con banda sonora?

Me gusta mucho que los discos me cuenten una historia. Le doy muchas vueltas a la hora de plantearlos, precisamente por eso. Es un diario emocional de buena parte de mi vida, sí.

En los conciertos dices que el actor sale a escena. ¿Hay algo de improvisación o cada personaje ya tiene su sitio muy claro?

Lo cierto es que en este show, en concreto, está todo muy medido. A ver, siempre pasan cosas que hay que integrar, pero fue muy complicado cuadrar todo el concepto a nivel musical y vamos milimetrados por momentos. Y me gusta… Es, sin duda, el mejor concierto que he diseñado. También tiene mucho que ver el equipo que me rodea, sin ellos, habría sido imposible darle forma.

Foto: Ana Mañez

Si tuvieras que elegir una canción del disco para explicar quién eres hoy a alguien que no te conoce, ¿cuál sería y por qué?

Uy, complicado… Quizá ‘Bala Perdida’.

Has trabajado con muchísima gente en este proyecto. ¿Qué colaboración te ha sorprendido más en lo personal, más allá de lo musical?

Es que son todos muy buena gente, de verdad. Sería muy difícil destacar a alguien. Me siento feliz por poder rodearme de buenos músicos, gente talentosa, pero, sobre todo, buena gente. Solo quiero buena gente.

Foto: Ana Mañez

¿Te pasa que hay canciones que solo entiendes del todo cuando las defiendes en directo?

Sí, me pasa mucho. Tiene que ver con eso que hablamos antes, de cómo trascienden las cosas sin avisar, a veces. Me ha pasado con ‘Tu aire’, con ‘Bala Perdida’, con ‘Nos volveremos a ver’…

El disco plantea la idea de “quién es más real, la persona o el personaje”. Si te pillo en un día normal, sin escenario, ¿quién manda más?

La persona, sin duda. Las máscaras, solo para actuar.

Y después de todo este viaje… ¿qué te apetece que pase ahora? ¿Seguir explorando personajes o volver un poco más a “Fran sin filtros”?

Todavía no lo sé… Queda mucho camino con ‘El Hombre Invisible’, espero.

Fran Perea se presenta en Zaragoza el próximo 23 de mayo en el Teatro de las Esquinas como parte de la gira El Hombre invisible.

Más Info:

TEATRO DE LAS ESQUINAS
teatrodelasesquinas.com