Hay interiores que apuestan por la neutralidad y otros que convierten el color en una declaración de intenciones. Esta vivienda situada al sur de Darmstadt, en Alemania, pertenece claramente a la segunda categoría.
Diseñada por el estudio Entedimension Einrichtungen, la casa explora el poder emocional del color a través de una cocina en tono rosa empolvado y un baño amarillo vibrante realizados con superficies continuas de HIMACS
El rosa empolvado conquista la cocina: un espacio onírico y contemporáneo
La cocina, amplia y luminosa, gira alrededor del tono Ruby de la colección HIMACS Lucent: un rosa suave y delicado que aporta una atmósfera casi onírica al espacio. Combinado con madera de abeto natural, detalles dorados y contrastes en blanco y negro, el resultado transmite una elegancia fresca y contemporánea, alejada de cualquier exceso.
Diseño escultórico y continuidad visual sin juntas
El diseño apuesta por líneas limpias y superficies continuas gracias a las propiedades termoformables del material, que permiten integrar encimera, banco y zona de comedor sin juntas visibles. El banco escultórico de 2,6 metros, que nace directamente de la isla de cocina, refuerza la sensación de continuidad visual y convierte el espacio en un lugar pensado para compartir.
Un baño amarillo vibrante: energía y carácter en estado puro
La narrativa cromática continúa en el baño, donde el estudio introduce el tono Banana de HIMACS: un amarillo intenso y luminoso que transforma completamente la estancia. Aplicado en revestimientos, encimera y mobiliario, el color aporta energía y carácter mientras mantiene la pureza formal del conjunto.
Más allá del impacto visual, el proyecto demuestra cómo los materiales técnicos pueden convivir con una sensibilidad cálida y emocional. El resultado es una vivienda donde diseño, funcionalidad y color dialogan de forma natural para construir espacios cotidianos llenos de personalidad.








