Javier Castillo se posiciona actualmente como uno de los mejores escritores de suspense del momento, con más de un millón de ejemplares vendidos

Su estilo ágil, cinematográfico, lleno de imágenes evocadoras e inquietantes, así como sus tramas repletas de giros inesperados han convencido no solo a los lectores españoles, también a otros editores extranjeros. Sus novelas han sido traducidas a 10 idiomas y han sido publicadas en más de 63 países. 

Colabora: The Wolf Is Coming Agency

Tu primera novela surgió del trayecto en el tren de cercanías que realizabas cada día para acudir al trabajo. ¿Qué te impulsó a dedicar ese tiempo a escribir y no a mirar por la ventanilla o a sumergirte en tu Smartphone? Soy una persona a la que le gusta mucho aprovechar el tiempo. Suelo pasar poco tiempo mirando el móvil y, cuando tengo un hueco, sí que prefiero dedicarlo a leer. Los cuarenta y cinco minutos de ida y cuarenta y cinco de vuelta es mucho tiempo para pasarlos mirando el móvil. Yo disfrutaba más llevándome el portátil y escribiendo en esos trayectos. Además, como tenía un tiempo limitado para escribir, creo que definió un poco el estilo de los capítulos de “El día que se perdió la cordura”, muy rápidos y siempre sucediendo algo.

De dedicarte al mundo de las finanzas pasas a convertirte, casi de la noche a la mañana, en escritor best seller tras auto publicar tu primera novela en Amazon. ¿Cómo afrontaste y digeriste ese momento de éxito repentino? La verdad es que el viaje ha sido increíble. Casi de ser un completo desconocido a que mis novelas se adapten a la pantalla o que se estén publicando por medio mundo. Me considero un afortunado y ojalá seguir haciendo disfrutar con mis historias a la gente mucho más tiempo. Lo único que no ha cambiado en mi vida ha sido lo que me hace feliz. Pasar tiempo con mi familia, mi mujer, mis hijos, mis padres, mi abuela. Yo creo que la clave para digerir un poco esta locura es saber dónde tienes tus pilares y no alejarte de ellos. En el momento que el éxito te cambia y buscas otras cosas que te puedan hacer feliz, te das cuenta de que esa búsqueda efímera te deja vacío.

Estudiaste empresariales y te dedicabas al sector financiero, ¿de dónde viene entonces tu faceta como escritor? Escribo desde que soy adolescente. Empecé por hobbie a crear relatos cortos y cuentos y, con el tiempo, logré mantener un hobbie que a nadie le parecía una profesión perseguible. Estudié finanzas y me dediqué a las fusiones de empresas durante algunos años, hasta que terminé mi primera novela y sucedió la auténtica sorpresa. Lo bueno de todo es que he conseguido hacer de aquella pasión de adolescente mi profesión y creo que no puede haber mejor regalo de la vida.

Con tus novelas has conseguido crear un auténtico fenómeno editorial. La última, La chica de nieve, se convirtió en el libro más vendido durante el confinamiento. ¿Cuál crees que es la clave para que tus historias enganchen de esa forma hasta convertirse en best sellers? Creo que es una mezcla de todo. El tono, la trama, el ritmo, los personajes. Intento que cada historia sea una sorpresa, que no sepas qué te vas a encontrar cuando te adentras en ella, y a la gente le ha gustado el poder sentir que en mis libros encontrarán algo único, con muchos giros, que son siempre un viaje hacia lo que somos. Se trata, en realidad, de thrillers emocionales, en los que priman los sentimientos a las descripciones innecesarias, que creo que es algo de lo que se peca demasiado a veces. Tiene que haber descripciones, pero deben ser las suficientes para que el resto de la novela crezca en la cabeza de quien la lee. 

¿De dónde viene tu inspiración a la hora de contar historias? No sabría decir, la verdad. Yo creo que hoy en día los escritores no sólo lo somos por lo que leemos, sino por todas esas historias que están por todas partes. Cine, series, noticias. Creo que la inspiración puede estar en cualquier lugar. Es verdad que mi pasión por la escritura nace por mi pasión por Agatha Christie, pero creo que mi estilo es tan distinto al suyo que no podría considerarse una referencia. Al final se trata de encontrar el estilo perfecto para la historia que tienes en la cabeza.

¿Cómo es tu ritual de escritura? ¿Tienes alguna “manía”? Una taza de café con leche a mi lado y dejarla que se enfríe antes de darle el primer sorbo. Si bebo antes de que ya esté fría, es mala señal, porque significa que no estoy lo suficientemente inmerso en la trama como para que se me pase el tiempo volando (risas). Por lo demás, soy un escritor de todo el día, aunque por la noche, cuando se han dormido todos en casa, suelo ser más productivo.

¿A qué personaje de alguna de tus novelas te hubiera gustado conocer? A James Black. El director de cine y mentor de Todo lo que sucedió con Miranda Huff. Creo que es un personaje muy enigmático, carismático y con mucho que contar.

¿Planificas al detalle tus historias o partes de un guión del que vas improvisando sobre la marcha? Lo planifico todo hasta la extenuación antes de sentarme a escribir. Es una etapa divertidísima de la historia, porque te sientes un poco director de orquesta: que suba el suspense, que empiece la historia de amor, que aparezca un nuevo acertijo. Disfruto mucho eso, aunque luego, lo que me aporta más paz, es escribir.

¿Hay algún aspecto de tu antigua profesión que te sirva y utilices cuando te planteas escribir un libro? Creo que el perfeccionismo. Cuando estaba calculando los costes de construcción y financiación del proyecto de un rascacielos en Latinoamérica tienes que ser muy, muy concienzudo con cada pequeña partida y revisarlo todo al detalle miles de veces. Creo que es algo que, una vez que escribes, agradeces el hábito de ser un friki de las palabras, detalles y pormenores.

Recomiéndanos un libro y una película de cabecera. Acabo de terminar de leerme Nuestra parte de noche de Mariana Enriquez y me ha maravillado. Película, por deje profesional, voy a tirar por la reciente adaptación a la pantalla de “El diablo a todas horas”. Recomendadísima.

Tu novela “El juego del alma” publicada el 26 de marzo ¿Qué puedes adelantarnos sobre ella y qué crees que puede aportar de nuevo a tus lectores? “El juego del alma” creo que va a sorprender muchísimo a mis lectores. Arranca con el descubrimiento de una chica crucificada en una nave abandonada de un suburbio a las afueras. Paralelamente, todo parece estar conectado con una chica que desapareció en la misma zona nueve años antes. No puedo decir nada más, porque la editorial me mata, literalmente, pero estoy seguro de que va a sorprender muchísimo. Está llena de giros, manteniendo mi estilo de saltos de narrador, pero con un punto de realismo, religión y amor que seguro que nadie espera. ¡Gracias por la entrevista! ¡Un auténtico placer! 

Tras vender más de 1.000.000 de ejemplares de sus anteriores novelas, vuelve Javier Castillo con su nueva novela, El juego del alma, un thriller inquietante construido  con  el  estilo  ágil,  cinematográfico  y  lleno  de  imágenes  evocadoras  e  inquietantes que le caracteriza, un  lenguaje  que  refuerza unas tramas repletas de giros inesperados, cargadas de tensión que dejan al lector sin aliento.  
En esta nueva novela, Castillo plantea un juego peligroso en el que se apuesta lo más preciado; una novela que juega con los dados de la fe y del engaño, del amor y el dolor, con extraños rituales y un oscuro secreto que, de descubrirse, puede cambiarlo todo.

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