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Entrevistamos a Juan Suárez de Lezo, chef de Quintoelemento.

El chef cordobés, licenciado en periodismo que emprende su camino hacia el mundo de la cocina con el restaurante Quintoelemento.
Juan Suárez de Lezo Chef Quintoelemento Madrid

Quintoelemento es un viaje sensorial, un placer para todos los sentidos, una exquisita experiencia gastronómica con todas las letras.

Cocina fusión con platos internacionales en un espacio con ostentosa decoración e incluso bóveda 3D.

El comienzo de Quintoelemento.

Hace alrededor de un año que decides asumir el reto de la cocina de Quintoelemento con una inauguración que no dejó a nadie indiferente. Estaba claro que esto era un adelanto de lo que nos esperaba en el restaurante.

¿Por qué el nombre de Quintoelemento?

Quintoelemento se inspira en la mítica película, con tintes futuristas, del director francés Luc Besson, porque entrar en Quintoelemento es una experiencia vanguardista, envolvente.

No hay en España ningún restaurante con las características y el espectáculo visual que ofrecemos. El espacio ofrece un espectáculo para todos los sentidos, desde la vista hasta el paladar.

Quintoelemento Madrid

¿Cómo definirías a Quintoelemento?

Es más que un restaurante, es toda una experiencia. Un lugar para pasártelo bien y un restaurante donde se come y se bebe muy muy bien. Hacía falta un sitio así en la capital.

¿Por qué un restaurante futurista y completamente diferente?

El espacio ofrece una experiencia inmersiva que envuelve y atrapa al comensal bajo una espectacular bóveda led interactiva, que recubre los 800 m2, que te transporta a diferentes lugares del mundo y donde además el efecto wow está asegurado cuando se abre inmensa al cielo de la capital.

No hay nada igual y además propone un viaje por la gastronomía de varios continentes.

Tenemos una bodega que acoge más de 250 referencias de vinos, algunos de ellos auténticas rarezas y una coctelería de autor para maridar con la carta que es estupenda.

Situado en la última planta del Teatro Kapital de Madrid… espectacular localización ¿verdad?

Quintoelemento se encuentra en las dos últimas plantas del mítico edificio que alberga Teatro Kapital pero son negocios diferentes. Quintoelemento tiene identidad propia y el público que asiste a Kapital no tiene acceso al restaurante y viceversa. 

Estamos ubicados en un enclave maravilloso, en pleno triángulo del arte de Madrid y en una de las azoteas más espectaculares donde poder observar el cielo de la capital.

La cocina del restaurante Quintoelemento al detalle.

¿Cómo definirías tu estilo de cocina?

Cocina viajera en continua evolución. Una cocina con influjos de aquí y de allá, de cocinas de medio mundo a las que admiro y he tenido la suerte de poder trabajar.

 

La cocina en quintoelemento tiene muchas influencias asiáticas, latinoamericanas, basándose en un producto de primera sobre todo nacional.

Tenemos una carta que así lo recoge y un sushi bar para degustar la parte más japo.

 

¿Qué pretendes transmitir al comensal con tus creaciones?

Que quien la pruebe se emocione, disfrute, que cierre los ojos y se deje llevar por los sabores, el aroma… La cocina tiene el poder de transportar, es un viaje sensorial muy potente. Te puede llevar a cualquier lugar del mundo o a tu infancia. Eso es magia.

“Detrás de cada propuesta hay mucha técnica para ofrecer platos que estén a la altura, innovadores, delicados, fáciles de comer y con muy buen producto”

 

Sabemos que Quintoelemento no es un restaurante al uso. Se busca una experiencia gastronómica y audiovisual que deje con la boca abierta. ¿Qué nos encontraremos por allí?

Definitivamente Quintoelemento tiene ese efecto wow que mencionas. Es espectacular y la gastronomía tiene que acompañar y que estar a la altura. Cada temporada quintoelemento muta, se transforma y lo mismo pasa con la carta. Si vienes hoy no vas a encontrar lo mismo dentro de tres meses. Estamos en continua evolución.

Tu cocina es internacional, viajera, sorprendente, experimental… ¿Cuáles son las principales líneas gastronómicas de Quintoelemento?

Trabajamos cada día para sorprender y emocionar al comensal. Detrás de cada propuesta hay mucha técnica para ofrecer platos que estén a la altura, innovadores, delicados, fáciles de comer y con muy buen producto.

Ofrecemos dos opciones, una carta extensa que ofrece un recorrido gastronómico con marcadas influencias asiáticas y latinoamericanas y un lado más japo, con una gran propuesta en sushi y un menú omakase para disfrutar únicamente en el sushi bar.

 

¿Cuál es el ingrediente que no puede faltar en tu cocina?

Sin duda, las especias. Tienen el poder de transformar cualquier plato. Pero como en todo hay que equilibrar las proporciones.

Más sorpresas y un pequeño adelanto.

Quintoelemento no deja de sorprendernos y es que, por si todo esto era poco, también es coctelería. ¿Cuál es tu cóctel favorito de la carta?

Hay cerca de 30 cócteles. Los de autor maridan con la carta con sus toques asiáticos y latinoamericanos.

Todos están muy buenos, pero quizá me quede con el Margarita de Yuzu, con tequila reposado, yuzu y un toque ligeramente picante que le ponen en barra.

 

¿Hay algo que se le resista a este restaurante?

Siempre se puede mejorar, siempre se puede evolucionar. Trabajamos cada día para superarnos.

 

¿Algún proyecto futuro en mente?

¡Mi mente no para! Por lo pronto, en breve sorprenderemos con una nueva propuesta para Quintoelemento.

Juan Suárez de Lezo de cerca.

¿Cómo un periodista se lanza al mundo de la cocina?

Siempre me ha gustado la cocina, siempre fue mi afición. Un día mis padres me animaron a dar el cambio. Veían talento dentro de lo que yo consideraba una afición y fueron ellos quienes me dieron el empujón.

En ese momento supe que era el paso adecuado.

 

¿Por qué Le Cordon Bleu para formarte?

Es un referente y en aquella época tampoco había las escuelas que existen hoy en día. Si quieres trabajar fuera tienes que ir a Le Cordon Bleu y luego aprender de verdad, aprendes cocinando con grandes chefs, currándotelo mucho.

¿Quiénes son tus referentes en el mundo de la cocina? ¿Y tus mentores?

Hay mucho talento en España y fuera de ella. Referentes hay muchísimos. El aprendizaje real en gastronomía lo haces dentro de las cocinas, delante de un fogón y con grandes maestros.

Arzak me enseñó a ver la realidad de una profesión tan dura como esta. Es mi mentor y gracias a él he conseguido crecer como profesional y llegar hasta aquí.

Con Adriá aprendí a ver el mundo desde un escalón más elevado. Todo se analiza y tiene un porqué. La cocina necesita sentido y hay que cocinar sabiendo el porqué de cada paso.

Trabajar con Aduriz me aportó ‘think out of the box’, saber que la creatividad está en cualquier parte. Viajar y trabajar fuera de España es lo que realmente te da una visión más amplia de todo.

Pasar por cocinas internacionales como las de Perse con Thomas Keller, Betony, Eleven Madison de Daniel Humme en Nueva York, China o Perú ha sido un gran aprendizaje.

Para ti… ¿Arte y Gastronomía tienen algún punto en común?

 

¡Todo! Ambas tienen el poder de emocionar, de transportarte.

 

¿De dónde sacas la inspiración para crear tus platos?

De todas partes. De viajes, de experimentar, de probar cocinas de todos lados. De la cocina de mi infancia de mi madre y mi abuela.

 

Si tuvieses que elegir un tipo de cocina… ¿cuál sería?

No me gustaría tener que elegir, todas tienen algo maravilloso que las convierte en únicas.