‘La Mesa de COQUE’ no es una campaña, no es una acción de comunicación y RR.PP

La Mesa de COQUE’ no es branded content, no es RSC, no es un evento. Toni, Rafa, Antonio y yo, no somos una agencia.

Por Jorge Martínez

Para explicar ‘La Mesa de COQUE’, hay que partir de estas premisas. De lo contrario, corremos el riesgo de que se malinterprete, o que se intente explicar este proyecto desde una óptica que ni es correcta, ni nos interesa.

¿Y entonces?, pensarán, ¿qué diablos es esto? ‘La Mesa de COQUE’, decía, no es nada de aquello, y sin embargo, también lo es. Ser, sin ser. Aquí va el relato, o el storytelling, como quieran llamarlo.

Toni, Rafa, Antonio y yo somos amigos. Me atrevería a decir que somos muy amigos, en el sentido literal y superlativo de la palabra amistad. Amistad: Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otras personas, que nace y se fortalece con el trato.

Para nosotros, sentarnos a comer es una forma de celebrar la inmensa suerte que tenemos de ser amigos, y lo hacemos habitualmente, siempre que nuestras agendas lo permiten, porque Toni, Rafa, Antonio y yo, cómo dice Segarra, parecemos un chiste. “Van uno de Barcelona, otro de Madrid, otro de Alicante y otro de Murcia que se juntan en un restaurante y…” En esas mesas, nos divertimos, hablamos, nos ayudamos, filosofamos, soñamos con arreglar nuestros mundos, nos hacemos fotos que nunca publicamos, y -a menudo- nos maravillamos de la suerte que tenemos en este país de poder disfrutar de un talento y una cultura gastronómica que es ilimitada, y que ha colocado a España en un lugar hegemónico, privilegiado, del que la gente no es muy consciente. La cocina es, quizá, la disciplina de mayor importancia en cuanto aportación creativa de España al mundo durante las últimas décadas, y seguramente, su principal herencia dentro de unos años. 

A menudo, los chefs, se sientan a nuestra mesa (su mesa, en realidad). A menudo, los chefs, acaban siendo amigos. A menudo, los chefs, nos cuentan sus anhelos, sus preocupaciones, sus inquietudes, sus alegrías, y sus penas. Es, de hecho, lo que hacen los amigos.

Nosotros, que no somos una agencia, pero si somos publicitarios, no podemos evitar pensar en clave publicitaria. En realidad, estamos tan enfermos de lo nuestro, como ellos de lo suyo, y de la misma forma que los chefs nos hablan de territorio, de técnicas, de texturas, de puntos de cocción, de la dieta del pato azulón, o de la poesía que habita en todo ello… nosotros hablamos de conceptos, de territorios de marca, de diseño y de ejecuciones.

Se junta el hambre con las ganas de comer.

Ellos nos hacen felices, y nosotros, desde la admiración y el cariño, les contamos nuestra opinión profesional, a cerca de su sector, o de sus marcas (porque los restaurantes, como los chefs, son marcas). La cabra tira al monte.

Durante estos últimos diez años, hemos tenido la suerte de hacer juntos algunos proyectos surgidos en mesas, en sobre mesas, más bien: algún documental, algún naming, algún territorio, algún manifiesto, alguna nota de prensa, alguna gamberrada, algún slogan. Hemos puesto, incluso, nombre a un menú, y como Saturno, hemos devorado con gula nuestro propio concepto. Mario se sentó un día a nuestra mesa (su mesa), e hicimos lo de siempre: agradecer, felicitar, admirar su trabajo. 

Enseguida nos dimos cuenta de que Mario es un chef especial, de que los hermanos Sandoval, son gente muy especial. Porque al enorme talento que atesoran, se le une una calidad humana que sobrecoge. Mario y sus hermanos representan lo mejor de la gastronomía de nuestro país, pero también, lo mejor de nuestro país: la cultura del esfuerzo, la familia, las raíces, la rebeldía, la perseverancia, la generosidad, la autenticidad, la bondad. De aquella mesa en COQUE, salió la idea de hacer ‘La Mesa de COQUE’.

De aquella idea, salió el ánimo, la voluntad, y el compromiso de querer llevarla a cabo, porque una cosa es tener ideas, y otra, muy distinta, es estar dispuesto a hacerlas realidad.

Mario y sus hermanos estaban dispuestos. Nosotros también.

Seguramente, porque de todos los proyectos que hemos hecho juntos los cuatro, este es el que más relación tiene con nosotros cuatro. Seguramente, también, porque de todos los proyectos que hemos hecho juntos los cuatro, este es el más oportuno y trascendente. Sentarse a hablar, a dialogar, de lo que nos une y de lo que nos separa, de lo que nos importa o nos debería importar, y hacerlo en positivo, con ánimo constructivo, y con el deseo de unir en vez de separar, es importante y es relevante.

Jorge Martínez es publicista, y uno de los responsables creativos del proyecto ‘La Mesa de COQUE’ junto a Toni Segarra, Rafa Antón y Antonio Piñero.

Lo era hace tres años, cuando decidimos empezar este proyecto, pero lo es, mucho más, hoy, bajo los estragos de una pandemia global que ha dejado profundas cicatrices, ante el avance de posiciones extremistas que recuerdan al pasado y ponen en peligro mucho de lo logrado, y en mitad de una guerra que nos tiene a todos consternados y en vilo. 

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