Liam Whaley: ¿Cuánto vale un segundo?

Dos veces campeón del mundo de kitesurf, afincado en Tarifa y ahora embajador de Micromilspec, Liam Whaley sabe que hay momentos que duran apenas un instante y pueden cambiarlo todo.

Hablamos con él de competición, precisión, adrenalina, tiempo y de esa búsqueda constante del equilibrio que define tanto a un deportista de élite como a un buen reloj.

Has sido campeón del mundo y has competido al máximo nivel durante años. ¿Qué tiene que tener una persona para llegar hasta ahí: talento, disciplina, obsesión o capacidad para asumir riesgos? 

Pues todo lo mencionado anteriormente. Para mí fue un sueño de niño. Y, como ya sabes, cuanto más joven eres, más potentes son tus sueños y mayor es tu capacidad de creer que puedes conseguirlos. Lo mío fue un sueño que se convirtió en obsesión y, por suerte, también tenía algo de talento, pero, sobre todo, fueron muchísimas horas entrenando en el agua. Siempre era el primero en entrar y el último en salir

El kitesurf depende de algo que no puedes controlar: el viento. ¿Qué has aprendido de convivir con lo imprevisible? 

Es imprevisible, pero cuando le dedicas tanto tiempo aprendes a anticipar todo lo posible y también a adaptarte y ajustar las cosas sobre la marcha. Es una habilidad que desarrollas con el tiempo. 

El kitesurf depende de algo que no puedes controlar: el viento. ¿Qué has aprendido de convivir con lo imprevisible? 

Es imprevisible, pero cuando le dedicas tanto tiempo aprendes a anticipar todo lo posible y también a adaptarte y ajustar las cosas sobre la marcha. Es una habilidad que desarrollas con el tiempo. 

¿Recuerdas el momento exacto en el que entendiste que el kitesurf iba a convertirse en mucho más que un deporte para ti?

Si. El momento fue cuando mi familia y yo decidimos mudarnos a Tarifa. Yo ya estaba obsesionado con el kite, pero en Ibiza las condiciones y las playas me limitaban mucho. Cuand mi familia se comprometió a mudarse a Tarifa, sabía que iba a hacer todo lo posible para conseguir mis objetivos. 

Entrenando y compitiendo a este nivel, ¿qué significa realmente “tener el control”? ¿Y cuándo hay que saber dejarlo ir? 

Siempre hay un plan y una línea que intentas seguir. Pero en este deporte, como hemos mencionado antes, hay muchos improvistos, así que una gran parte consiste en tener intuición y encontrar ese estado de flow. La verdad es que las mejores mangas que he tenido han sido cuando mi mente deja de pensar y simplemente siento. 

¿Qué pasa por tu cabeza justo antes de hacer una maniobra que sabes que puede marcar la diferencia entre ganar y perder? 

Todo o nada. No hay tiempo para dudar y esa oportunidad no se va a presentar dos veces, así que hay que ir a por ella con confianza. 

Ahora te incorporas a Micromilspec como embajador. ¿Qué tiene un reloj que ver con tu manera de entender el deporte?

El kitesurf consiste en hacer todo con precisión y en el momento correcto. Puedes pasar de conseguir una gloria increíble a sufrir una derrota terrible en cuestión de segundos. Yo siempre he sido una persona muy meticulosa a la hora de utilizar mi reloj para cronometrar mis mangas al segundo.  

« Cada segundo significa muchísimo »

En un deporte en el que cada segundo puede importar, ¿cómo experimentas tú el tiempo: como presión, como aliado o simplemente como algo que hay que aprender a aprovechar?

Intento utilizar el tiempo a mi favor. Siempre intento ir por delante y mantener cierto margen por si algo no salesegún lo previsto, pero sin duda, también puede convertirse en una presión. Cuando quedan diez segundos en el reloj, vas perdiendo y tienes que intentar una locura de truco, es un momento muy estresante. Por suerte, la mayoría de las veces las cosas me han salido bien bajo presión. 

Vives en Tarifa, uno de los grandes lugares del mundo para practicar kitesurf. ¿Qué te ha dado Tarifa que no habrías encontrado en otro lugar? 

Tarifa me ha dado un lugar en el que he podido desarrollar mi potencial al máximo. Aparte de eso, me ha dado una comunidad y unos amigos que serán para toda la vida. 

Después de haber ganado el campeonato del mundo, ¿qué significa ahora para ti ganar? ¿Ha cambiado tu definición de éxito? 

Cada vez significa más ganar, porque cada vez es más difícil y tengo que entrenar más. Cuando eres tan joven y tienes éxito tan rápido, casi parece que lo hayas conseguido sin demasiado esfuerzo. Lo difícil es mantenerse arriba cuando ya has sido el número uno, y por eso ganar ahora significa todavía más para mí. Pero fuera del agua también hay muchos ámbitos en los que defino el éxito de otra manera, como mi relación con mi pareja, mi familia y mis amigos, y lo bien y feliz que me siento conmigo mismo. 

Y una última pregunta más personal: si mañana solo pudieras llevar tres cosas contigo a una isla desierta, ¿qué llevarías? ¿Estaría ese reloj entre ellas? 

Un cuchillo, algo para hacer fuego y algo para pescar. El reloj me lo meto en el bolsillo para que no veas que llevo cuatro cosas 🙂