Maharajas’ Express Train.

Viajando por la India como un verdadero marajá.

El Taj Mahal, declarado en el año 1983 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

TEXTO Y FOTOS: SERGI REBOREDO

Desde Delhi a Bombay a bordo de uno de los trenes más lujosos del mundo. Glamour, elegancia, gastronomía y romanticismo que recuerdan la opulencia que antaño tuvieron los marajás indios.

Únicamente 1.400 kilómetros separan Delhi de Mumbai, fáciles de recorrer en 2 horas de avión, pero sin el romanticismo de vivir como un verdadero marajá en un tren de lujo durante 8 días.

Más que un hotel en movimiento, el Maharajas’ Express es, como se bautizó el primer tren de este tipo, un palacio sobre ruedas. Su decoración rememora la época de oro de la administración colonial británica en la región del Indostán, cuando los marajás –príncipes o regentes de un estado de la India– viajaban por el país con toda opulencia y pompa.

Nueva Delhi, inicio del trayecto

Una alfombra roja, signo por excelencia de distinción, nos marca el camino a seguir en la estación Safdarjung, en la capital de la India. Unas copas de champán francés y místicas melodías entonadas por músicos locales hacen que se haga más llevadera la hora de la salida. A las 22 h, lentamente y entre agudos chirridos, el tren se pone en marcha.

A la locomotora le siguen 22 coches, que pueden albergar como máximo un total de 88 pasajeros repartidos en diferentes estancias y categorías. Todas son extremadamente cómodas y están provistas de escritorio, caja fuerte y ducha con agua caliente.

Sin apenas tiempo para deshacer las maletas, se sirve la cena. El tren posee dos coches-restaurante, el Mayur Mahal y el Rang Mahal, decorados al más puro estilo art déco hindú, donde el chef John Stone combina una carta de platos internacionales con otros de tradición gastronómica local.

Una larga trayectoria en reputados hoteles de lujo, cruceros y compañías aéreas avala la trayectoria del chef John Stone. Ha cocinado para Barack Obama, o la reina Isabel II, aunque, según comenta, todos sus comensales son igual de importantes. Cuenta con un equipo de 17 personas que trabajan alrededor de nueve a diez horas al día de manera muy dura. No se trabaja con productos congelados, el pan, por ejemplo, se puede oler recién horneado en cada comida. Según explica, los ingredientes se compran en los mercados locales en las diferentes paradas que el tren efectúa, según la temporada y la disponibilidad. Únicamente se importan del extranjero los productos cárnicos: como el cordero que viene de Nueva Zelanda, o el salmón de Noruega.  El tren cuenta con una variada oferta gastronómica occidental, aunque la recomendación es dejarse seducir por los platos regionales indios, como samosas y jalebi, que reflejan la cocina típica según la ubicación del tren todos los días.

El thali, es una de las favoritas para muchos comensales del tren. Una enorme bandeja de plata servida con una variedad de cuencos pequeños repletos de diferentes alimentos, siempre acompañada de pan naan, arroz y paneer, el popular queso fresco y suave.

Taj Mahal y Fuerte Rojo

Por la noche, entre traqueteos y chasquidos, el tren se va abriendo paso hasta completar los 200 km que separan Delhi de Agra. La línea férrea serpentea paralela a nuestros intereses, siguiendo el cauce del río Yamuna, el mayor afluente del río Ganges, que baña la ciudad de Agra, famosa por albergar una de las siete maravillas del mundo: el Taj Mahal, declarado en el año 1983 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por la mañana, se madruga para poder ser de los primeros en entrar al Taj Mahal. La ciudad todavía duerme y las calles están casi desiertas porque el sol todavía no ha salido. Por la tarde se visita el fuerte de Agra, a orillas del río Yamuna. Fue levantado entre 1565 y 1573 como destacamento militar y debe su nombre a la arenisca roja utilizada para su construcción.

Tras las huellas del tigre

Al día siguiente, los pasajeros nos dividimos en varios todoterrenos para explorar el Parque Nacional Ranthambore y hacer un safari con la esperanza de contemplar los tigres de bengala que aún habitan allí. El parque, uno de los más grandes del país, fue un coto privado de caza del majará de Jaipur. De los miles de tigres que vivían aquí, hoy solo restan unos 70 que, por cierto, continúan siendo amenazados por los cazadores furtivos. Ver un tigre es difícil, pero contemplar el increíble paisaje y encontrarnos con algún ciervo local ya merece la pena.

Jaipur, la ciudad rosa

Mientras se sirve la comida el tren avanza hasta Jaipur, la ciudad rosa, capital de Rajastán. En cada estación, una alfombra roja, músicas y danzas locales amenizan el traslado del tren hasta el autobús de apoyo que nos acompaña en todas las excursiones. En Jaipur visitamos el Jantar Mantar, un observatorio astronómico del siglo XVIII. Al acabar la visita al observatorio nos trasladan en el autobús de apoyo para una cena de gala en el Palacio de la Ciudad, habitado en la actualidad y en algunas temporadas, por la mismísima familia real.

Bikaner, a la luz de la luna.

El día siguiente el tren llega a la ciudad de Bikaner, donde impera la curiosa tradición en los hombres de no cortarse el bigote. La longitud que alcanzan es admirable: ¡Algunos incluso llegan a superar los 7 metros!

Por la tarde, unos carromatos tirados por camellos transportan a los viajeros hacia unas dunas en mitad de la nada, para cenar a la luz de la luna. Por este desierto caravanas de camellos, hombres y caballos transportaban piedras preciosas y especias en la llamada Gran Ruta de la Seda. 

La Ciudad Azul de Jodhpur.

El quinto día, el tren llega a Jodhpur, la ciudad más grande del estado de Rajastán. Aquí se visita la fortaleza de Mehrangarh, una de las más impresionantes de toda India, situada a 122 m. Desde cualquier punto de la ciudad se puede observar su muralla, de más de 36 m de altura. Desde lo alto de la fortaleza se obtiene una excelente panorámica de la ciudad, que también es conocida como la “Ciudad Azul”, ya que muchas de sus casas están pintadas de este color.

Tras la visita al casco antiguo de la ciudad, el atardecer promete. A los pasajeros les espera una cena-cóctel privada en el restaurante Hanwant Mahal que incluye una entretenida función de marionetas.

Palacio Jag Niwas en Udaipur

Udaipur, la Venecia de Oriente

Durante la noche el tren se dirige a la bella Udaipur, una ciudad que conserva el encanto de los cuentos de hadas, para recorrer por la mañana en barca el lago Pichola y visitar los palacios.

El lago es famoso por los preciosos paisajes que rodean sus islas y por ser escenario, junto con algunos interiores del palacio, de Octopussy (1983), película de la saga de James Bond, que sirvió para dar a conocer al mundo la belleza de este lugar.

Sevaliya, tierra de dinosaurios

El séptimo día, el tren se detiene en la estación de Sevaliya para visitar este parque de fósiles de dinosaurios, uno de los más importantes en Asia. Posteriormente se almuerza en el palacio del Jardín de Balasinor, acompañados por la familia real engalanada con sus trajes tradicionales.

Todo el mundo se viste de gala para la última cena. Langosta, pollo tikka masala, arroz biryanis, y cordero Rajasthani conforman el plato de autor elaborado para la ocasión por el chef John Stone. Una delicatesen que únicamente puedes probar a bordo del tren. Después de tomar el postre, y unas copas de champán, suena de fondo una animada música típicamente bollywood que invita a todos los presentes a mover el esqueleto al compás que marcan los camareros.

El destino final del viaje, Mumbai

Por fin, Mumbai

Este singular viaje en tren no puede tener mejor final que Mumbai, una ciudad excesiva en muchos sentidos, que conjuga tradición y vanguardia, religiosidad ancestral y cosmopolitismo.

Un tren empeñado en replicar los lujos y placeres que en el pasado gozaron los marajás, los más ricos, caprichosos y extravagantes reyes de los últimos siglos.

GUÍA PRÁCTICA


> CÓMO LLEGAR

Establecida en 1933 con una flota de cinco aviones, el miembro de Star Alliance, Turkish Airlines, cuenta con una flota de 336 aviones, que vuelan a 306 destinos alrededor del mundo, 257 de forma internacional y 49 nacionales, en 124 países.  España cuenta con 77 vuelos semanales a Estambul desde los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao, que conectan con todo el mundo. Recientemente acaba de inaugurarse el nuevo aeropuerto de Estambul que pasará a ser el más grande del mundo.

Para más información: 
www.turkishairlines.com


> DÓNDE DORMIR

TAJ MAHAL PALACE, EL MEJOR HOTEL DE BOMBAY.

Un tren de lujo ha de completarse con un hotel que esté a la altura de tan preciado viaje y el Taj Mahal Palace lo está. Construido por la familia parsi Tata y piedra fundacional de la cadena Taj, este lujoso hotel es un símbolo de la ciudad desde hace más de un siglo. Cuenta con dos zonas, la torre y el palacio, donde la élite internacional y la industria de Bollywood se dan cita para disfrutar de su excelente restauración. Está ubicado en pleno corazón de la ciudad y ha sido remodelado recientemente.

Decorado con suntuoso mobiliario, cuidadas antigüedades y techos espectaculares de alabastro, se ha convertido en uno de los hoteles más afamados de India. Cuenta con 565 habitaciones, incluyendo 46 suites, además de suites Ejecutivas, Luxury, Grand Luxury y Presidenciales, donde el lujo y los detalles no tienen límites. El hotel cuenta con dos edificios separados, aunque comparten piscina, spa, restaurantes, tiendas de lujo y toda clase de servicios. La parte más moderna está ubicada en la torre con vistas panorámicas de la ciudad.


> MAHARAJAS´EXPRESS TRAIN

Dispone de cinco trayectos con precios y recorridos diferentes: el Patrimonio de India, con una duración de 7 noches y que cubre el trayecto de Bombay a Delhi (6.840 US$), los Tesoros de India, 3 noches con un recorrido circular Delhi, Agra, Ranthambore, Jaipur, Delhi (3.850 US$), Gemas de India, también 3 noches y de precio y recorrido similar al anterior, el Indian Panorama, con una duración de 7 noches, saliendo de Delhi y visitando varias ciudades incluidas Varanasi para posteriormente volver a Delhi (5.980 US$), y por último el Indian Spendour, 7 noches recorriendo desde Delhi a Bombay (5.980 US$).