Muris Brand ¿Por qué el barefoot es el zapato que todas las «insiders» están empezando a llevar?

De Copenhague a Madrid, una nueva forma de caminar se abre paso en la moda urbana. Suelas finas, libertad de movimiento y diseños que combinan bienestar y estilo.

Así es Muris, la firma española que está redefiniendo la comodidad con intención fashion.

Hay tendencias que llegan sin hacer ruido, pero lo cambian todo. No se anuncian a gritos ni necesitan artificios para destacar. Simplemente aparecen, conectan y se quedan. El calzado barefoot pertenece a esa categoría: la del nuevo lujo silencioso que entiende la moda desde el bienestar, la conciencia y la elegancia sin esfuerzo.

Durante las últimas temporadas, lo hemos visto infiltrarse en el street style más observado —especialmente en ciudades como Copenhague, donde la estética funcional convive con una sofisticación natural— y ahora empieza a conquistar también las calles de Madrid. Zapatos de líneas depuradas, suelas finas, actitud relajada y una idea clara: caminar mejor es, también, una forma de vestir mejor.

El barefoot, durante años relegado a un plano puramente funcional e incluso asociado a una estética poco amable, vive hoy su gran reivindicación. Su diseño —suela plana y ligera, sin apenas amortiguación, puntera ancha y libertad total de movimiento— responde a una necesidad cada vez más compartida: reconectar con el cuerpo. Sentir el suelo, caminar con menos impacto, relajar la postura. Y hacerlo sin renunciar al estilo.

(izq.) Muris Baltic / (dcha.) Muris Nuuk

En este nuevo escenario destaca Muris, una firma española que ha sabido leer el momento con precisión. Su propuesta se aleja del barefoot tradicional para situarlo en un terreno más refinado, urbano y deseable. Aquí no hay concesiones estéticas ni soluciones improvisadas: hay diseño, intención y una mirada clara hacia ese lujo contemporáneo que ya no busca llamar la atención, sino acompañar.

Los zapatos de Muris no corrigen el pie, no lo moldean ni lo limitan. Lo siguen. Son ligeros, flexibles, cómodos de verdad. Se sienten como una extensión natural del cuerpo, algo que se percibe desde el primer paso y que, una vez probado, resulta difícil de abandonar. Porque cuando el zapato deja de imponerse, todo cambia: la forma de caminar, de estar de pie, incluso de moverse por la ciudad.

(izq.) Muris Majorca / (dcha.) Muris Siberia

Su estética conecta de lleno con los códigos actuales del street style. Modelos pensados para el día a día real, capaces de integrarse en looks pulidos sin rigidez y en estilismos relajados sin perder presencia. Desde Avignon, ese híbrido elegante entre mocasín y náutico que funciona igual de bien en una jornada de trabajo que en un plan informal, hasta Baltic, el botín de invierno que protege del frío y la humedad sin renunciar a la ligereza. Siberia reinterpreta la clásica bota forrada desde una mirada más consciente y funcional, mientras que zapatillas como Nuuk o Majorca aportan color y carácter a la rutina diaria, alejándose de la sneaker básica para convertirse en piezas con identidad propia.

A todo esto se suma una apuesta clara por materiales innovadores y de menor impacto ambiental, como la piel de uva o el maíz, que refuerzan esa idea de lujo moderno en el que la sostenibilidad ya no es un valor añadido, sino una condición indispensable.

La historia de Muris comienza en 2023, con los primeros pasos de los hijos de sus fundadoras. Una experiencia personal que evidenció una carencia en el mercado: la falta de calzado respetuoso, sostenible y bien diseñado. Lo que nació pensado para los más pequeños creció de forma natural hasta convertirse en una marca para todas las edades, manteniendo intacta su filosofía: diseñar desde el movimiento, no desde la imposición.

Quizá por eso Muris conecta con una generación que ya no quiere elegir entre comodidad y estilo. Que entiende la moda como una experiencia sensorial, íntima y consciente. Y que ha aprendido que el verdadero lujo no se exhibe: se siente.

Porque, a veces, la tendencia más poderosa no está en lo que se ve, sino en lo que ocurre cuando —por fin— sentimos el suelo bajo los pies.