Neto Cerámicas nos da las claves para decorar nuestra mesa

¿Quieres sorprender a tus comensales? ¿Ser el anfitrión perfecto? ¿Ver tu mesa respirar de forma diferente? Neto Cerámicas te da las claves.

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Denos algún consejo para decorar nuestras mesas

Es muy importante optimizar los recursos que tenemos a mano (vajillas, mantelería, decoraciones…). A veces no disponemos de todo lo que queremos, así que pensar posibles combinaciones es crucial. Por ejemplo, una vajilla blanca como es nuestra vajilla Menorca no tiene el mismo efecto con unas servilletas de rayas azules o sobre un mantel en Vichy rojo. A veces hay que incorporar algo nuevo que anime nuestras mesas y asombre a nuestros invitados. Otro ejemplo, disponer unas golondrinas sobre la mesa como elemento decorativo.

Imprescindibles para sorprender a tus comensales

Algo muy importante es cuidar el detalle. Hay que pensaren el tipo de evento (una cena formal, una barbacoa con amigos, un cumpleaños…) y los invitados que vamos atener. Es primordial buscar una temática, color, hilo argumental o estilo acorde al evento, el menú que serviremos, los invitados… Y después dar un giro y buscar elementos novedosos y detalles que sean especiales (con poco presupuesto podemos hacer mucho). 

Las flores siempre naturales (frescas o secas) e intentar no repetir estilo o decoración cuando los invitados vuelven a visitarnos. A veces un sencillo y fino lazo de color anudando la servilleta es perfecto o utilizar una tabla deservir como centro de mesa con unos pequeños tarritos de cristal con flores y alguna vela. Por otro lado, es esencial que los detalles o decoraciones que pongamos en el centro de la mesa no obstaculicen el contacto visual y las conversaciones. Tampoco es conveniente que los olores de velas o difusores sean muy intensos y cercanos ala zona de la mesa para que no solapen los aromas del menú.

¿Se puede ver la personalidad de nuestro anfitrión en la decoración de su mesa?

Por supuesto. Al igual que ocurre con la indumentaria o el perfume. Todo lo que tiene que ver con el gusto personal, con las decisiones que tomamos a nivel de imagen es denotativo de nuestro carácter. Hay colores y siluetas de vajilla que nos gustan y que son cercanas a lo que nosotros somos. Una vajilla hecha a mano, con platos no simétricos pero finamente acabados en un suave tono gris perlado para alguien austero pero de perfil avant-gardé o una vajilla irregular en tono verdoso y vitrificado con reactivos para alguien más joven, moderno y espontáneo como es nuestra vajilla Sagres.

También podemos observar el esfuerzo que alguien ha tomado en intentar agradarnos. Si es el cumpleaños de una amiga y le gusta el color rosa, organizaremos toda la mesa con detalles en rosa, verde manzana y blanco… Para esta ocasión Faro sería la vajilla ideal.

¿Cuán importante es el material de la vajilla a la hora de comer?

Es primordial. La cerámica (loza, gres, porcelana…) son materiales de origen natural y totalmente sostenibles.Además, son perfectamente seguros para el uso alimentario.Tenemos que evitar el uso del plástico para el contacto con los alimentos y desechar los utensilios de un único uso. Así que cerámica, cerámica, cerámica. 

Y en verano, ¿qué colores nos recomendáis, qué materiales, qué disposición, qué decoración?

La cerámica en sí no tiene temporada. ¡es perenne! La puedes usar en cualquier época del año. Sí que hay estilos o colores que igual resultan tener cierta temporalidad pero con un poco de ojo podemos conseguir que las piezas que tenemos en casa sirvan para nuestras mesas estivales.

Debemos priorizar por colores claros (tanto en vajilla como en el textil), intentar evitar el excesivo barroquismo (que enseguida apela al invierno), materiales naturales(especialmente en la mantelería, salvamanteles, cubiertos, decoración vegetal…) Una gama de color que nunca puede faltar en verano es el azul, los tonos aguamarina, el mix entre azul y blanco. En nuestra colección hay varias vajillas que perfectamente evocan al verano: Fuseta en un suave azul metálico, Mahón y su toque lavanda, el clásico estival de la vajilla Menorca…

Una misma vajilla, acompañada de los elementos idóneos, es capaz de ofrecer una versatilidad espectacular: cambiando el mantel, servilletas algo coloridas, disponiendo unas sardinas de cerámica en azul cobalto sobre la mesa, unos manteles individuales de ratán o de lino en tono natural, los vasitos en los que disponemos las velas junto a unas ramitas de romero… Ahora, las vajillas muy marcadas (si tenemos una vajilla con peces, por ejemplo) lo tienen más complicado.

¿Se puede decorar igual de bien una mesa de muchos comensales o siempre queda mejor algo más pequeño?

Depende de nuestra capacidad y, evidentemente, del presupuesto que poseamos. De todos modos, hay detalles sencillos que pueden conseguir efectos interesantes sin necesidad de haber invertido una fortuna. Es cierto que cuanto mayor sea el número de asistentes mayor deberá ser el montaje o la decoración. El detalle, en la intimidad de una cena de pocas personas, es mucho más perceptible. Aun así, elementos sencillos pueden conseguir que una mesa presidencial luzca perfecta (unifica la estética y añade algo de decoración extra para que no parezca una mesa plana).

Podríamos colocar unas bandadas de golondrinas en cerámica entre velas en pequeños candiles; la titilante luz hará que parezca que los pájaros están en movimiento. Para seguir con una propuesta bucólica, en vez de flores, situaríamos unas ramas dispuestas a lo largo de la mesa para que el concepto “pájaros de buen agüero” quede rematado. 

¿Hay vajilla de verano y vajilla de invierno? Y si es así¿Cuáles son las características de cada una que tenemos que observar?

Antes hablábamos de las piezas que poseen una decoración muy marcada (por ejemplo, peces o árboles de Navidad);estas vajillas son difícilmente ubicables fuera de la temporada para la que se han creado (a no ser que hagas una fiesta hawaiana en enero o un revival navideño en pleno agosto).

El color define mucho el propósito y perfil de una vajilla, pero la forma y el estilo también. Colores oscuros, perfiles de vajilla muy barrocos… no suelen encajar con las mesas que disponemos en verano o los menús que solemos servir.Ahora, nosotros tenemos una vajilla de color negro que estamos seguro encaja a la perfección en el verano mallorquín y se llama Funchal.

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