Ornella mantiene encendidos los fogones en agosto para que podamos disfrutar de los mejores sabores de Italia en la capital

El restaurante del Barrio de Salamanca abre durante todo el mes con pasta fresca artesanal, pizzas y deliciosas recetas tradicionales.

En agosto Madrid cambia de personalidad. Las calles se despejan, el tráfico nos da una agradable tregua y las prisas parecen tomarse también unos días de vacaciones.

La ciudad nos invita a bajar el ritmo, a improvisar planes y a sentarnos a la mesa sin mirar el reloj. El único inconveniente es que muchos restaurantes aprovechan estas semanas para cerrar sus puertas, aunque por suerte, todavía quedan direcciones dispuestas a alimentar el verano madrileño.

Una de ellas es Ornella Velázquez, el restaurante italiano situado en el número dieciocho de la calle Velázquez, que permanecerá abierto durante todo el mes de agosto. Una buena noticia para quienes se quedan en la capital, para aquellos que regresan antes de sus vacaciones o para los turistas que visitan Madrid en busca de una mesa donde disfrutar de pasta fresca, pizzas y recetas tradicionales italianas.

El restaurante debe su nombre a Ornella Muti, una de las actrices más famosas del cine italiano. Una referencia que encaja con la personalidad del espacio que resulta elegante, sofisticado y con ese punto mediterráneo capaz de convertir una comida cotidiana en un plan especial.

El interior de Ornella

Nada más entrar, Ornella nos sorprende por sus dimensiones y por una distribución en dos plantas que permite encontrar distintos ambientes dentro de un mismo local. La primera sala combina mesas altas y bajas, grandes espejos y un jardín vertical que introduce una agradable nota de frescura.

La barra, situada en una zona de paso, nos conduce hacia un segundo comedor más íntimo y recogido. En él, las sillas tapizadas en tonos burdeos y un amplio sofá corrido de color azul aportan calidez y crean una atmósfera pensada para prolongar la sobremesa. Desde este espacio, unas escaleras nos llevan hasta la planta inferior, concebida para celebrar comidas, cenas y encuentros de grupo. Una alternativa especialmente interesante para quienes buscan reunirse alrededor de la mesa en un entorno cómodo y alejado del movimiento de la sala principal.

Nuestra velada en Ornella

La propuesta gastronómica de Ornella gira alrededor de algunos de los grandes emblemas de la gastronomía italiana. La pasta fresca artesanal, las pizzas y las recetas tradicionales protagonizan una carta diseñada para disfrutar sin complicaciones y compartir el placer de comer bien.

Nosotros comenzamos compartiendo el Carpaccio di Manzo que elaboran con finísimas láminas de solomillo de vaca crudo, acompañadas de rúcula fresca y delicadas virutas de parmesano que aportan el punto justo de intensidad. Continuamos con los Spaghetti alla Nerano. Una receta originaria de la costa de Campania que conquista por su textura cremosa y su equilibrio de sabores. El calabacín se combina con pimienta negra, provola, Parmigiano Reggiano y albahaca para crear un plato sencillo en apariencia, pero cargado de matices.

De las pizzas nos decantamos por la Margherita, una apuesta clásica que demuestra que, cuando la masa y los ingredientes son buenos, no hace falta más. Y, ya para terminar, la tarta de queso casera se encargó de cerrar la velada con una textura irresistible y ese punto goloso que siempre invita a compartir… o quizá no.

Mientras muchos establecimientos cuelgan el cartel de cerrado, Ornella continúa preparando sus salas y encendiendo los fogones. Una dirección que resulta perfecta para quienes saben que el verano también se celebra comiendo, brindando y compartiendo largas sobremesas.

Y es que este mes de agosto, para darse una escapada a Italia bastará con acercarse hasta la calle Velázquez. ¿Se os ocurre un plan mejor?