Fotografía de archivo de Pescados Muñoz
En una ciudad sin mar, encontrar pescado que conserva la frescura de lonja parece casi un milagro. Sin embargo, quien entra en Pescados Muñoz, en la calle Cariñena de Zaragoza, descubre que no es cuestión de magia, sino de oficio, dedicación y una cadena logística impecable.
Acompañados por Mercazaragoza, nos adentramos en uno de los establecimientos de referencia para los amantes del pescado y el marisco en la capital aragonesa.
Ángel Muñoz: oficio y criterio al servicio del cliente
Al frente del negocio está Ángel Muñoz, profesional con años de experiencia y mirada afinada para distinguir, entre cajas de hielo, el mejor producto disponible. Su vinculación con la lonja de Mercazaragoza es esencial:
«Es nuestro principal abastecedor. De allí llega el pescado que seleccionamos cada día para nuestros clientes», explica.
Esta relación directa con los mayoristas permite que el mostrador del establecimiento se renueve con rapidez y calidad. El proceso es riguroso: cada profesional está especializado en un tipo de pescado y la subasta marca el pulso de la jornada. Lo que termina en la pescadería ha pasado por múltiples decisiones basadas en experiencia, confianza y conocimiento del producto.
En Pescados Muñoz conviven desde pescados blancos muy apreciados en la cocina aragonesa, como la merluza, hasta especies más valoradas por su carácter y sabor, como la corvina o el rodaballo. El salmón noruego, los mariscos y una amplia variedad de piezas completan una oferta pensada para todos los gustos y presupuestos.
El objetivo, explica Muñoz, es «ofrecer siempre un género bien seleccionado y fresco, para que el cliente pueda disfrutarlo con total confianza».

Ángel Muñoz
Diciembre y Navidad: sugerencias para una mesa especial
Aunque el establecimiento no se rige estrictamente por la estacionalidad al hablar de su calidad, sí reconoce que diciembre y Navidad traen consigo preferencias claras. En estas fechas los zaragozanos buscan productos que luzcan en mesa y que puedan protagonizar celebraciones familiares. Entre los más demandados se encuentran:
- Mariscos como gambas, langostinos, nécoras, camarón, pata de araña.
- Pescados ideales para horno, como el rodaballo, la lubina o el besugo.
- Opciones versátiles como el salmón o la merluza, que permiten desde menús sencillos hasta platos más sofisticados.
Para quienes buscan algo más exclusivo, Muñoz recomienda piezas seleccionadas bajo pedido, siempre con la garantía de sus proveedores habituales.
Pescados Muñoz ha sabido consolidarse como un referente gracias a la combinación de producto, cercanía y cuidado por el detalle. En un mercado donde la frescura es imprescindible, su forma de trabajar demuestra que Zaragoza puede disfrutar de lo mejor del mar sin necesidad de costa.
Porque, al final, lo que llega a cada mostrador no es solo pescado: es la suma de tradición, logística y el compromiso de profesionales que saben que la calidad empieza muy lejos del interior… pero termina, siempre, en la mesa de sus clientes.








