¿Vermuteamos?

Una tradición que se inicia en la antigua Grecia y que ha perdurado estos siglos hasta el punto de quedarse como forma de socializar, de disfrutar y de encontrarse con amigos alrededor
de una bebida original en sabor:
picante, amargo o dulce y en color: blanco, amarillo o rojo.

El Vermut es un aperitivo hecho a base de vino, ajenjo y hierbas aromáticas maceradas de entre tres y seis meses y cada una de las marcas lo elabora con las medidas y las proporciones que elije, dando como resultado infinidad de sabores.

Entre los más populares encontramos dos variedades, el blanco típico de la zona de francia, es seco y con mayor graduación y el vermut rojo, característico de italia y con un sabor más dulce.

Todas sus variedades son dignas de probarlas. lo más clásico es tomarlo en un vaso con hielo, con o sin rodaja de limón, o servido en una copa, con una rodaja de naranja y una aceituna dentro, aunque hay muchas otras formas de disfrutar de esta bebida.

¿Cómo se toma el vermut?

“El vermut merece un impecable servicio y presentación, la textura densa de la bebida permite al barman interactuar y dar juego para complacer al consumidor añadiendo a la copa soda, hielo, cítricos u otras iluminadas inspiraciones” explica Carme Ruscalleda en el prólogo de ‘la guía del vermut’, guía que posteriormente se ha reeditado y ha permitido ahondar de manos de Ester Bachs Romaguera en el apasionante mundo de esta bebida.

Mil maneras de disfrutarlo y de desgustarlo. de grifo, de botella, rojo, blanco, con aceituna dentro o al lado, con naranja o limón…, tú eliges cómo y cuál de ellos.

SELECCIÓN:

El Bandarra. Suave y goloso, El Bandarra tiene el equilibrio justo entre el dulce y el amargo procedente de la variedad Macabeu y Xarel.lo en partes iguales. de elaboración artesanal, con una selección de las mejores viñas de casa Berger (Penedés), El Bandarra cuenta con una receta propia: más de 50 extractos de hierbas, flores, botánicos y especias naturales como el clavo, la canela, la vainilla el cardamomo y por supuesto la naranja amarga.

Bonanto. Un aperitivo de base vínica que combina lo mejor de los vermuts y los licores, a través de una receta de autor, con personalidad propia y una fórmula única, totalmente inédita. Un aperitivo excepcional con un sabor inconfundible dulce amargo, con una base de hierbas y raíces mediterráneas, maceradas lentamente a temperatura ambiente, durante dos meses, cítricos seleccionados y destilado de cereza, que le otorgan frescor y untuosidad.

Padró & Co. Rojo amargo. Se elabora con una doble infusión de botánicos de vermut rojo y amargos. En nariz se aprecia una entrada cítrica de piel de naranja madura, sutilmente mezclada con especia de canela. Aparecen notas balsámicas de clavo y también de frutos secos como la pasa de albaricoque. Dorado amargo suave. Una de las características principales de este vermut es la ausencia de caramelo, cosa que le proporciona su particular color dorado, recuperando la esencia de los antiguos vermuts caseros.

Vermut Lacuesta. Posee dos rasgos que lo hacen único: su conzia, fórmula propia que incorpora plantas y hierbas aromáticas de muy diversa procedencia, y su proceso de envejecimiento en barricas de roble francés que lo diferencian de otros y lo hacen excepcional.

Lillet. Elaborado con los mejores vinos blancos, y con un toque de licor de frutas maceradas, que le dota de un toque dulce y afrutado, lillet se presenta en dos versiones: Blanco y rosé. su base es la misma, y se distinguen en sabor por la maceración de la fruta (cítricos en el caso de Blanc y frutos rojos en el caso de rosé).

¿Con o sin sifón? Esa es una pregunta que debe responder tu gusto. Se supone que el sifón (agua carbonatada) le da un toque burbujeante y te ayuda a notar aún más los olores que contiene, gracias precisamente a las burbujas.

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